Pensilvania reportó este martes 15 de septiembre una cuarta muerte relacionada con el sarampión, la más reciente en medio de un brote que sigue creciendo y que se ha convertido en el mayor registrado en Estados Unidos desde 1991. La muerte más reciente fue la de una persona no vacunada que vivía en el condado de Mifflin, según confirmó el Departamento de Salud estatal. Este nuevo deceso eleva a Pensilvania al estado con más muertes por sarampión en el país en lo que va de 2026, provocando un enfrentamiento político entre funcionarios estatales y federales sobre cómo se contabilizan los fallecimientos.

Cuatro muertes por sarampión en Pensilvania: las víctimas del brote

La cuarta muerte por sarampión reportada este martes sigue a tres decesos anteriores en menos de tres semanas. Anteriormente, el estado había reportado dos muertes de bebés que tenían sarampión en el condado de Lancaster, las primeras vinculadas a esta enfermedad viral en el estado en 35 años. Durante el fin de semana, el forense del condado de Jefferson reportó la muerte de una mujer de 40 años no vacunada que falleció el sábado por complicaciones derivadas del sarampión.

La muerte más reciente, la cuarta, fue confirmada este martes por el Departamento de Salud de Pensilvania, aunque no se han revelado detalles específicos sobre la edad o condición médica de la víctima. El forense del condado de Mifflin confirmó que la persona fallecida no había recibido la vacuna contra el sarampión, al igual que las otras tres víctimas confirmadas.

Las dos muertes en el condado de Lancaster fueron de bebés, dijo el forense del condado, aunque su oficina cuestionó que una de las muertes hubiera sido causada directamente por el sarampión. Un recién nacido murió por una ruptura del bazo que, según el forense Dr. Stephen Diamantoni, su patólogo determinó que no fue causada por la enfermedad viral. Una segunda muerte, la de un bebé de seis semanas con una grave afección genética llamada microcefalia letal Amish, fue causada por el sarampión, dijo Diamantoni a CNN.

Brote de sarampión en Pensilvania: 693 casos en 28 condados

Hasta ahora, Pensilvania ha registrado 693 casos de sarampión en 28 condados este año, según las cifras más recientes del Departamento de Salud estatal. El condado de Lancaster se ha convertido en el epicentro del brote de sarampión, donde a finales de agosto se produjeron las dos primeras muertes. Al menos 124 personas han requerido hospitalización debido a complicaciones del sarampión, una cifra que representa aproximadamente 18% de todos los casos confirmados.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que una de cada cinco personas no vacunadas que contraen sarampión acaba hospitalizada, y el virus mata a entre uno y tres de cada 1.000 niños infectados. Estas estadísticas nacionales se están manifestando dramáticamente en Pensilvania, donde la tasa de hospitalización del 18% se alinea estrechamente con las proyecciones federales.

El brote ha ido en aumento rápidamente, con 108 casos sumados en una sola semana según el reporte más reciente. El Departamento de Salud estatal confirmó que los casos están distribuidos por múltiples condados, reflejando la naturaleza altamente contagiosa del virus del sarampión, que puede propagarse a través del aire y permanecer infeccioso en espacios cerrados hasta dos horas después de que una persona infectada haya abandonado el área.

Enfrentamiento político por muertes de sarampión: CDC no contabiliza fallecimientos

Las muertes en Pensilvania provocaron un enfrentamiento político sobre cómo se contabilizan los fallecimientos. Hasta ahora, los CDC no han contabilizado ninguna muerte por sarampión en 2026, una posición que ha generado críticas de funcionarios estatales y expertos en salud pública. El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, demócrata, dijo a finales de agosto que su estado había confirmado las primeras muertes por sarampión en décadas, pero los CDC se han mantenido firmes en su posición de no incluir estos fallecimientos en sus estadísticas nacionales.

El Departamento de Salud de Pensilvania reiteró en un comunicado que «el pasado confirmó dos muertes vinculadas al sarampión en Pensilvania«, añadiendo que «el objetivo del departamento sigue siendo detener la transmisión del sarampión en todo el estado mediante la promoción del acceso a la vacunación contra esta enfermedad«. Sin embargo, la discrepancia entre las cifras estatales y federales ha creado confusión sobre la verdadera magnitud del brote.

Funcionarios de los CDC han argumentado que hay «motivaciones políticas» en el registro de las muertes por sarampión, sugiriendo que algunos estados podrían estar inflando las cifras para presionar por políticas de vacunación más estrictas. Esta posición ha sido criticada por expertos en salud pública, quienes argumentan que minimizar las muertes por sarampión podría desincentivar la vacunación y poner en mayor riesgo a poblaciones vulnerables.

Condado de Lancaster: epicentro del brote de sarampión

El condado de Lancaster se ha convertido en el epicentro del brote de sarampión en Pensilvania, registrando la mayor concentración de casos y las primeras dos muertes del estado en 35 años. Este condado rural tiene una población significativa de comunidades Amish y Menonita, grupos religiosos que tradicionalmente tienen tasas de vacunación más bajas debido a objeciones religiosas o filosóficas.

El forense del condado de Lancaster, Dr. Stephen Diamantoni, ha estado en el centro de la controversia sobre las muertes por sarampión. Mientras confirmó que una de las muertes de bebés fue causada directamente por el sarampión, cuestionó la conexión causal en el otro caso, donde un recién nacido murió por una ruptura del bazo. Esta distinción ha sido utilizada por los CDC para justificar su posición de no contabilizar todas las muertes reportadas por el estado.

La comunidad Amish en Lancaster ha sido particularmente afectada por el brote, con tasas de infección desproporcionadamente altas comparadas con la población general. Las prácticas de vida comunitaria cercana, las familias grandes y las tasas de vacunación más bajas han creado condiciones ideales para la propagación rápida del virus del sarampión.

Vacunación contra el sarampión: la clave para detener el brote

El Departamento de Salud de Pensilvania ha enfatizado que la vacunación contra el sarampión es la herramienta más efectiva para detener el brote. La vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola) es aproximadamente 97% efectiva cuando se administran las dos dosis recomendadas, proporcionando protección duradera contra la enfermedad.

Los CDC recomiendan que todos los niños reciban dos dosis de la vacuna MMR: la primera entre los 12-15 meses de edad y la segunda entre los 4-6 años. Los adultos que no fueron vacunados en la infancia o que no tienen inmunidad comprobada también deberían considerar la vacunación, especialmente si viven o viajan a áreas con brotes activos de sarampión.

En respuesta al brote, el Departamento de Salud de Pensilvania ha establecido clínicas de vacunación gratuitas en múltiples condados, incluyendo el condado de Lancaster, condado de Jefferson y condado de Mifflin. Estas clínicas están diseñadas para aumentar el acceso a la vacuna contra el sarampión en comunidades que han sido particularmente afectadas por el brote.

Síntomas del sarampión: qué deben saber los padres

El sarampión comienza típicamente con fiebre alta, tos, secreción nasal y ojos rojos y llorosos, seguidos por un sarpullido característico que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo. Los síntomas generalmente aparecen 10-14 días después de la exposición al virus, y las personas infectadas son contagiosas desde cuatro días antes hasta cuatro días después de que aparece el sarpullido.

Las complicaciones del sarampión pueden incluir neumonía, inflamación del cerebro (encefalitis), infecciones del oído, y en casos severos, la muerte. Los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 20 años tienen mayor riesgo de complicaciones severas, al igual que las personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Los padres deben buscar atención médica inmediata si sospechan que su hijo tiene sarampión, especialmente si presenta dificultad para respirar, confusión, convulsiones o deshidratación severa. Es importante llamar al médico antes de visitar la clínica u hospital para que puedan tomar precauciones y evitar la exposición a otros pacientes.

Historia del sarampión en Estados Unidos: de la eliminación al resurgimiento

Antes de la introducción de la vacuna contra el sarampión en 1963, aproximadamente 3-4 millones de personas se infectaban anualmente en Estados Unidos, resultando en 400-500 muertes anuales. La vacunación masiva llevó a la declaración de eliminación del sarampión en Estados Unidos en el año 2000, significando que la enfermedad ya no era endémica en el país.

Sin embargo, los brotes de sarampión han ido en aumento en años recientes, impulsados por la disminución en las tasas de vacunación en algunas comunidades. El brote actual en Pensilvania es el más grande registrado en Estados Unidos desde 1991, cuando se reportaron más de 27,000 casos y 89 muertes a nivel nacional.

Los expertos en salud pública atribuyen el resurgimiento del sarampión a múltiples factores, incluyendo la desinformación sobre vacunas, objeciones religiosas y filosóficas a la vacunación, y la facilidad de viaje internacional que permite la importación de casos desde países donde el sarampión sigue siendo endémico.


Discover more from

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Related Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Discover more from

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading