El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, pasó de ser cuestionado dentro de su propio partido a encabezar una victoria electoral que devuelve el control de la cámara alta a los demócratas, según un reportaje de The New York Times. El Times atribuye el resultado a una inversión de 550 millones de dólares, al reclutamiento de candidatos en estados republicanos y a una serie de votos que obligaron a los republicanos a fijar posiciones impopulares.
Los demócratas aseguraron la mayoría con 54 escaños, tras arrebatar siete a los republicanos, de acuerdo con el conteo de Noticias Telemundo. Quedan dos carreras sin definir, Alaska y Mississippi. Estos son los hechos detrás de la estrategia y el debate sobre el liderazgo que sigue abierto.
De la crisis de 2025 al control del Senado
Hace menos de dos años, la posición de Schumer era frágil. Grupos demócratas y votantes lo criticaron por ceder en una disputa presupuestaria con el presidente Donald Trump, en lugar de forzar un cierre del gobierno al inicio de su mandato. Activistas pidieron su renuncia y hubo protestas frente a su casa en Nueva York, según el reportaje.
Veinte meses después, sus asesores afirman que cuenta con compromisos de apoyo suficientes para ser elegido de nuevo como líder de la mayoría en una votación privada. The Hill informó que esa elección de liderazgo se realizará a principios de diciembre y que se espera que Schumer la gane con facilidad.
Una ventaja que partía en contra
Los demócratas comenzaron el ciclo con seis escaños menos que los republicanos en el Senado. «Yo no lo preví», admitió Schumer al Times sobre la magnitud del triunfo, aunque dijo que estaba seguro de que recuperarían la cámara.
La estrategia: 550 millones de dólares y candidatos en estados rojos
Entre la crisis de marzo de 2025 y las elecciones, Schumer y su equipo lanzaron una campaña de 550 millones de dólares para ampliar el mapa del Senado. El eje fue reclutar a candidatos capaces de competir en estados que Trump había ganado por doble dígito en 2024.
Carolina del Norte y Ohio
Su primer objetivo fue Roy Cooper, gobernador saliente de Carolina del Norte, a quien llamó cuando expiró su mandato el 1 de enero de 2025. Cooper pidió esperar por una beca que duraba hasta mayo. A finales de ese mes fue él quien llamó a Schumer para decir que estaba listo, y terminó ganando con facilidad.
En Ohio, Schumer visitó el estado tres veces para convencer a Sherrod Brown, derrotado en 2024. Según el Times, su argumento final fue que, si los demócratas perdían el Senado por un voto, Brown y su esposa no disfrutarían su jubilación. Brown aceptó al día siguiente. El comité aliado de Schumer, Senate Majority PAC, gastó 150 millones de dólares en esa carrera.
Alaska, Iowa y Kansas
En Alaska, Schumer convenció a Mary Peltola, antigua representante, tras una serie de cenas. Axios ya había informado en agosto de 2025 de ese acercamiento. En Iowa, animó a Josh Turek y su comité invirtió 67 millones. En Kansas, Adam Hamilton recibió unos 14 millones de dólares y derrotó al senador Roger Marshall.
Maine, Michigan y Mississippi
En Maine, la candidata inicial de Schumer, la gobernadora Janet Mills, se retiró tras una primaria desordenada. Aun así, el comité aliado destinó 65 millones de dólares a una campaña contra la senadora Susan Collins.
En Michigan, Schumer apoyó en la primaria a la congresista centrista Haley Stevens, pero venció el progresista Abdul El-Sayed, quien había dicho que no respaldaría a Schumer como líder. Al día siguiente de la primaria, el líder empezó a enviar fondos para ayudarlo. «Nunca dudamos», dijo.
En Mississippi, Schumer reclutó al fiscal Scott Colom para enfrentar a la senadora republicana Cindy Hyde-Smith. Según el recuento de EFE publicado por Latinus, Colom tenía el 49,1% frente al 48,8% con el 97% del voto escrutado, una ventaja de unos 2.500 votos, insuficiente aún para proyectar un ganador.
Los votos forzados: cierre del gobierno, aranceles e Irán
Paralelamente, los demócratas del Senado prepararon «trampas legislativas» para obligar a los republicanos a fijar posiciones. Durante una segunda disputa presupuestaria, Schumer respaldó un cierre de gobierno, mientras los demócratas defendían los subsidios del seguro médico de la Ley de Cuidado de Salud Asequible. El cierre terminó, pero los demócratas lograron votos sobre la protección de esa ayuda, que los republicanos rechazaron.
Cuando los subsidios expiraron a finales del año pasado, Schumer tuvo un argumento para sostener que los republicanos ignoraron los costos crecientes. «En retrospectiva, aunque odiábamos cerrar el gobierno, nos ayudó», dijo.
Tras el inicio de la guerra contra Irán, los demócratas forzaron votos para que los republicanos se pronunciaran sobre el conflicto y sobre el aumento de los precios del combustible y los fertilizantes. También resistieron el impulso de Trump a una ley de votación restrictiva que, según temían, suprimiría votantes elegibles.
Cómo está el conteo
El Senado tiene hoy 54 demócratas y 44 republicanos, según Telemundo, con Alaska y Mississippi pendientes. Si los demócratas ganan ambas, llegarían a 56 escaños. En Alaska, Peltola aventajaba a Dan Sullivan por poco más de 600 votos con el 75% escrutado, según el mismo reporte de EFE. Un recuento por orden de preferencia está previsto para el 18 de noviembre si ningún candidato supera el 50%, según The New York Times.
El Times describe la mayoría como la mayor para los demócratas desde la presidencia de Barack Obama. Es la tercera vez que Schumer supervisa una recuperación del Senado, tras 2006 y 2020.
El debate sobre el liderazgo
La victoria no cerró el debate sobre el futuro de Schumer. El senador Chris Van Hollen, de Maryland, dijo que el caucus debe discutir la dirección del partido y que Schumer no debe tener un «cheque en blanco» para seguir como líder, según The Washington Post. El Post añade que Van Hollen ha dicho que no considera postularse al cargo.
Abdul El-Sayed, ya electo senador por Michigan, dijo a CNN que apoyaría a Van Hollen si este se postulara. Yahoo Noticias reportó que otros senadores electos también dijeron que no respaldarían a Schumer, aunque este solo necesita el apoyo de la mayoría del caucus.
El respaldo de sus colegas
El senador Chris Coons, de Delaware, dijo al Times que está «bastante seguro» de que Schumer será reelegido, y destacó su capacidad para reclutar candidatos y recaudar fondos. Coons añadió que los demócratas deberían tener una «gran conversación» sobre el liderazgo futuro.
Su plan para una «mayoría duradera»
Schumer dijo que quiere capitalizar el éxito en estados que tienden a votar republicano. «Pasé décadas trabajando para cambiar el mapa del Senado», afirmó. «Ahora tenemos que asegurarnos de que lo que construimos dure».
Qué sigue
Con el Senado, los demócratas podrán fijar el calendario de la cámara, llamar a funcionarios de la administración a comparecer y tener más peso sobre los nombramientos judiciales y ejecutivos, según The Hill. Quedan por definir Alaska y Mississippi, la elección de liderazgo de diciembre y la instalación del nuevo Congreso en enero.
Mantente informado: sigue este medio para conocer el resultado final en Alaska y Mississippi y la elección del líder demócrata en el Senado.
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