Solveig Løvseth llegó al último kilómetro del Campeonato Mundial de Ironman liderando la carrera y con un segundo título al alcance. Cayó al pavimento, se levantó, volvió a caer y terminó caminando hacia la meta. El sábado 10 de octubre de 2026, en Kona, Hawái, la noruega de 27 años perdió una victoria que parecía suya y quedó en octavo lugar. Un día antes, The Athletic había publicado un perfil que explicaba la mentalidad con la que la campeona defensora afrontaba esa carrera: ser su propia animadora.
Los hechos de la prueba y las palabras de la atleta antes de ella forman una historia que el deporte no suele ofrecer con tanta precisión. Este reportaje los reúne.
Qué ocurrió en la carrera de Kona
El Ironman combina 3,8 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y un maratón de 42,2 kilómetros bajo calor y humedad extremos. Løvseth salió del agua lejos de las líderes y fue recortando diferencias. Comenzó el maratón casi cinco minutos detrás de la estadounidense Taylor Knibb, pasó al segundo lugar antes de la mitad y alcanzó a Knibb en el punto de hidratación de la milla 21. Antes, a la altura de la milla 10, había superado a la británica Lucy Charles-Barclay, quien terminó abandonando. suaragaruttriathlete
El colapso en el último kilómetro
Con 1,5 kilómetros por recorrer, Løvseth defendía una ventaja de 1 minuto y 15 segundos sobre Knibb cuando todo se torció. La campeona de 2025 comenzó a tambalearse, se detuvo, cayó al suelo y rechazó la atención médica. Se cayó varias veces y trató de levantarse cada vez. Tras unos minutos en el pavimento, se puso de pie y completó el recorrido caminando, chocando las manos con el público. Terminó octava, con un tiempo de 9:02:09. La causa exacta del colapso no ha sido confirmada oficialmente. Crazy climax at Ironman World Championship: Taylor Knibb wins after Solveig Løvseth collapses in final kilometer – Triathlon Today +5
Knibb gana en una carrera que espejó la de 2025
Taylor Knibb cruzó la meta en 8 horas, 36 minutos y 29 segundos y consiguió su primer título mundial de Ironman. El desenlace invirtió el de un año antes. En 2025, la carrera de Knibb se detuvo a dos millas de la línea, y esta vez fue ella quien rebasó a la campeona caída. Knibb dijo que es doloroso ver lo que le pasó a Løvseth y que, ante todo, uno se preocupa por la salud y la seguridad. 2026 Ironman World Championship Updates and Results +2
Un campeonato de la serie que también se esfumó
La caída le costó algo más que el título mundial. Løvseth iba camino de ganar la Pro Series de Ironman, cuyo premio es de $200.000. Bigislandnow calculó que estaba a menos de un kilómetro de asegurarse un pago de $325.000 entre ambos premios. La alemana Laura Philipp, segunda en Kona, se quedó con la Pro Series con 20.754 puntos, por delante de Løvseth, que sumó 19.460 y terminó segunda. IRONMAN Kona 2026 as it happened as Knibb and Luis crowned champions – Elite News – TRI247 +2
La mentalidad que describió antes de la carrera
El perfil de The Athletic, publicado el 9 de octubre desde su campamento de entrenamiento en los Pirineos franceses, giraba alrededor de una idea: la autocompasión como herramienta competitiva. Según el texto, a diferencia de estrellas del deporte que admiten una autocrítica severa durante la competencia, Løvseth se convierte en su mayor defensora. Durante las carreras se repite que tomó una buena decisión, que lo está haciendo bien y que está orgullosa de sí misma. Incluso cuando algo sale mal, se enfoca en lo que salió bien. “Soy mi propia animadora”, dijo. Cree que eso marca una diferencia real.
Las dudas y las matemáticas en plena carrera
La campeona no negó el peso del cansancio. Reconoció que las dudas pueden carcomer, sobre todo en el calor de Kona, donde, según el perfil, las temperaturas superarían los 30 grados centígrados el fin de semana de la carrera. En ese escenario, contó, se pregunta si debería ir más rápido, si va demasiado rápido o si su ritmo es sostenible. Mira constantemente su reloj y hace cálculos sobre cuánto le queda y dónde puede alcanzar o ser alcanzada. A mayor avance de la carrera, explicó, más energía exige obligarse a seguir, aunque duela muchísimo.
Otra entrevista previa, publicada por 220 Triathlon, recoge la cautela con que veía el desafío. “Siento que nunca sabes realmente cómo ganar Kona”, dijo. Explicó que quedarse demasiado tiempo en la isla puede dejar a un atleta casi cocinado antes de la carrera, por la combinación de calor prolongado y alta exposición a los rayos UV. 220triathlon220triathlon
Cómo llegó a Kona como campeona defensora
Løvseth ganó el Mundial de 2025 en Kona, superando a favoritas entre las que estaba Knibb, que lideraba en el tramo final antes de colapsar. La británica Kat Matthews fue segunda en esa carrera, con un récord de carrera a pie de 2:47:23. En junio de 2026, Løvseth ganó el campeonato europeo de Ironman en Hamburgo. Según el perfil de The Athletic, también había ganado Ironman Texas y estaba en posición fuerte para llevarse la Pro Series. WikipediaWikipedia
El perfil agrega que buscaba convertirse en la primera mujer en defender su título en Kona desde 2018. Ese objetivo quedó fuera de su alcance en el último kilómetro.
De nadadora frustrada a campeona del mundo
La historia de Løvseth en el triatlón empezó por una recomendación. Su entrenador de natación en la secundaria, cuando ella era una nadadora frustrada, le sugirió probar. Al principio se sentía insegura. En Noruega, contó, el triatlón era un deporte muy pequeño y no conocía a nadie que lo practicara. Le daba casi vergüenza, porque la natación era un deporte normal y conocido, y el triatlón parecía raro.
Hoy se enorgullece de ser un modelo para mujeres jóvenes en un país donde el equipo nacional de triatlón sigue siendo mayoritariamente masculino. Dijo que a veces se siente un poco sola y que le encantaría ver a más chicas avanzar juntas y apoyarse entre ellas.
El crecimiento del triatlón femenino
El perfil de The Athletic cita cifras de los organizadores: 200.000 personas se registraron para competir en Ironman e Ironman 70.3 en 2024. La categoría de 25 a 29 años creció un 44% en el último año, y las mujeres representan ahora el 18% de los campos de competencia en el mundo. Esos números provienen del texto original y conviene contrastarlos con Ironman antes de publicar.
El texto también destaca el peso de Noruega en el deporte. A pesar de ser un país relativamente pequeño, el año pasado sumó el oro femenino de Løvseth y, según el perfil, un barrido del podio masculino. Løvseth opinó además sobre la brecha entre hombres y mujeres: cuanto más largas son las pruebas, dijo, más pueden competir las mujeres con ellos.
El precio de la gloria: tres horas de sueño y una hamburguesa
La atleta contó cuánto cuesta ganar. Tras su victoria de 2025, durmió solo tres horas por noche durante tres noches, por solicitudes de medios y compromisos. La noche previa a esa carrera también durmió unas tres horas: los Ironman suelen empezar a las 6 de la mañana, por lo que debe despertarse a las 3, y no puede dormirse hasta la medianoche. Dijo estar acostumbrada.
Durante la carrera del año pasado mantuvo el impulso soñando con una hamburguesa, papas fritas y un batido de chocolate. Lo que mejor se sintió después, recordó con una sonrisa, fue pasar una hora sin celular: no tuvo el teléfono durante horas y, cuando lo recuperó, la batería estaba muerta y no tenía cargador.
Discover more from Mundo24
Subscribe to get the latest posts sent to your email.