Tishman Speyer vuelve al Edificio Chrysler. La firma inmobiliaria y un grupo de inversionistas institucionales, entre ellos PSP Investments, anunciaron este miércoles que cerraron un arrendamiento de terreno con The Cooper Union para el edificio, el rascacielos Art Deco que marca el horizonte de Manhattan desde 1930. La firma ya fue su propietaria entre 1997 y 2019.
El acuerdo, anunciado oficialmente el 7 de octubre de 2026, incluye un plan de revitalización para convertir el edificio en un espacio de oficinas boutique de clase mundial, según un comunicado conjunto de Tishman Speyer y Cooper Union. Los detalles específicos de la renovación no se divulgaron por completo.
Qué incluye el acuerdo del Edificio Chrysler
Un arrendamiento de terreno con Cooper Union
The Cooper Union es dueña del terreno bajo la torre desde hace más de un siglo. Por eso el acuerdo toma la forma de un arrendamiento: Tishman Speyer y sus socios tomarán el edificio en arrendamiento, mientras la institución educativa conserva el suelo y cobra un alquiler. Ese alquiler fue el mayor obstáculo de la negociación.
Los socios inversionistas
Tishman Speyer se asoció con PSP Investments, el plan de pensiones del sector público de Canadá, y con otros socios institucionales para financiar la compra y la renovación prevista. La información disponible no detalla el monto de la inversión ni el aporte de cada socio.
El historial de propietarios: de $800 millones a $150 millones
Tishman Speyer, la primera etapa
La relación de Tishman Speyer con el edificio comenzó en 1997, cuando adquirió la deuda senior vinculada a un complejo anclado por la torre durante un proceso de ejecución hipotecaria. Tomó posesión un año después. Según el reporte, para 2001 había gastado unos $100 millones en modernizar el edificio y el complejo que lo rodea.
En 2008, una venta valoró el edificio en $800 millones, cuando el Consejo de Inversión de Abu Dhabi (ADIA) adquirió una participación mayoritaria. En 2019, ADIA y Tishman Speyer vendieron la propiedad a RFR Holding y Signa Holding por solo $150 millones. Según el reporte, la caída de valor se atribuyó en gran parte a que Cooper Union subió el alquiler del terreno de $7.75 millones a $32.5 millones antes del cierre.
Signa, RFR y el desalojo
Signa Holding, empresa inmobiliaria austriaca, se declaró en insolvencia en 2023, y un tribunal de Austria ordenó vender su participación en el edificio. En enero de 2025, según reportes de Crain’s, un conflicto judicial terminó con una orden de desalojo de $21 millones y con RFR fuera del arrendamiento.
Desde entonces, Cooper Union trabajó casi un año con la firma londinense Savills para buscar un nuevo arrendatario. En abril de 2026, su junta seleccionó a Tishman Speyer tras varias rondas de ofertas, y ambas partes entraron en negociaciones exclusivas. Eso significa que la universidad dejó de considerar otras propuestas.
Un edificio con estatus de monumento histórico
El edificio tiene 77 pisos y 1,046 pies de altura. Fue el más alto del mundo en su día, está en 405 Lexington Avenue y cuenta con acceso directo de tránsito a Grand Central Terminal. Desde 1978 es un monumento de la Ciudad de Nueva York, por lo que los cambios importantes deben pasar por la Comisión de Preservación de Monumentos. Según expertos en preservación, es muy raro que esa comisión apruebe la demolición de un monumento individual.
Qué significa para el mercado de oficinas de Nueva York
El acuerdo llega en un mercado de oficinas incierto, con más vacantes y valores más bajos que antes de la pandemia, según el reporte. El alquiler del terreno se esperaba que alcanzara $41 millones en dos años, según el estado financiero de Cooper Union, aunque el edificio probablemente necesite inversiones serias en reparaciones.
El edificio se ubica en el submercado de Grand Central, una de las zonas de oficinas más buscadas de Manhattan. Tishman Speyer también ha puesto a la venta otras propiedades. Según reportes de agosto de 2026, comercializa 6 Grand Central, antes 666 Third Avenue, por unos $450 millones.
Qué dicen las partes y qué sigue
Un portavoz de Tishman Speyer dijo en el comunicado: «Este es un momento emocionante para el Edificio Chrysler y para Nueva York». Agregó que el plan «honrará la rica historia arquitectónica del edificio» y lo convertirá en un destino de oficinas moderno para la próxima generación de inquilinos. Cooper Union expresó satisfacción con el acuerdo.
Con el arrendamiento cerrado, Tishman Speyer podría comenzar a aplicar su plan en los próximos meses. El comunicado no detalla un calendario de obras. Le invitamos a seguir esta cobertura para conocer los detalles de la renovación, las aprobaciones de preservación y los nuevos inquilinos.
Discover more from Mundo24
Subscribe to get the latest posts sent to your email.