El presidente Gustavo Petro acusó a Estados Unidos directamente. En efecto, afirmó que su principal objetivo es el petróleo en la región.
La declaración respondió a un ataque naval de EE. UU. en el Caribe. Así, criticó el uso de misiles contra una lancha de narcotráfico.
Petro cuestionó la narrativa antidrogas como justificación. Por ende, considera que solo ocultan intereses económicos y geopolíticos.
Defendió a los tripulantes como «jóvenes pobres caribeños». Además, rechazó el bombardeo letal y el despliegue militar en la zona.

