¡“NI LA EMBAJADA SE SALVA DE LOS DRONES”! DOS APARATOS IMPACTARON LA SEDE DE ESTADOS UNIDOS EN RIAD Y ENCENDIERON UN NUEVO FOCO EN LA CRISIS

La embajada de Estados Unidos en Riad, capital de Arabia Saudita, fue alcanzada por dos drones la madrugada de este martes, en un ataque que provocó un incendio limitado y daños materiales menores en el edificio, sin dejar víctimas. El Ministerio de Defensa saudita confirmó que la legación diplomática fue impactada por dos vehículos aéreos no tripulados y que el fuego declarado en el recinto pudo ser controlado, mientras la sede se encontraba vacía.

Según fuentes militares sauditas citadas por AFP y medios locales, las defensas aéreas del reino interceptaron en total cuatro drones que tenían como objetivo el barrio diplomático de Riad, donde se concentran embajadas y residencias de representantes extranjeros. Aun así, dos aparatos lograron acercarse lo suficiente como para impactar el techo y el perímetro de la embajada estadounidense, generando llamas y una columna de humo negro visible desde distintos puntos de la ciudad.

El ataque se inscribe en la ola de acciones de represalia que Irán ha lanzado contra bases, instalaciones y activos de Estados Unidos y sus aliados en el Golfo, tras los bombardeos conjuntos de Washington e Israel contra territorio iraní y la muerte del líder supremo Alí Jameneí. Fuentes citadas por CNN y otros medios apuntan a que los drones serían de origen iraní o estarían vinculados a fuerzas alineadas con Teherán, aunque ni Washington ni Riad han atribuido oficialmente la autoría al régimen iraní.

Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump reaccionó prometiendo una respuesta. En declaraciones a la cadena NewsNation, citadas por medios estadounidenses y argentinos, el mandatario afirmó que “muy pronto” se conocerá la reacción de Washington frente al ataque contra su embajada en Riad y al reciente asesinato de cuatro soldados estadounidenses en otros puntos de la región. “Lo sabrán pronto”, se limitó a decir, manteniendo el tono de advertencia que ha acompañado su promesa de una “gran oleada” de ataques aún por lanzar contra Irán.

La embajada estadounidense en Arabia Saudita emitió una “notificación de confinamiento” (shelter in place) para sus ciudadanos en Riad, Yeda y Dhahran, ante la posibilidad de nuevos ataques. En el aviso, la misión diplomática instó a los estadounidenses a refugiarse de inmediato en sus viviendas, evitar acercarse a la embajada o a zonas sensibles y seguir las instrucciones de las autoridades locales mientras la situación se mantiene bajo observación.

Testigos consultados por agencias internacionales relataron haber escuchado una fuerte explosión y haber visto llamas y humo sobre el barrio diplomático poco después del impacto de los drones. Tres personas dijeron a Reuters que el fuego en la sede estadounidense parecía concentrarse en una parte del complejo y que el despliegue de vehículos de emergencia fue rápido, mientras circulaban en redes sociales imágenes del humo elevándose sobre la zona.

El Ministerio de Defensa saudita subrayó en sus comunicados que los daños en la embajada fueron “menores” y que el incendio fue “limitado”, insistiendo en que no se registraron heridos gracias a que el edificio estaba desocupado en el momento del ataque. Aun así, la agresión supone un salto cualitativo, al tratarse de un blanco directamente asociado a Estados Unidos en territorio saudita, uno de los principales aliados de Washington en la región.

Medios como Infobae, Axios y The Guardian enmarcan el incidente en una estrategia iraní de ampliar el radio de sus represalias, golpeando no solo bases militares sino también símbolos diplomáticos de Washington y reforzando la presión sobre monarquías del Golfo que han respaldado, abierta o discretamente, la campaña contra Teherán. En días recientes, se han reportado también ataques con drones y misiles contra instalaciones en Kuwait, Omán y otros puntos estratégicos, en paralelo al cierre del estrecho de Ormuz y a los movimientos militares en el sur del Líbano.

Por ahora, ni el gobierno saudita ni el estadounidense han detallado medidas adicionales de seguridad, aunque la embajada y los consulados han elevado sus niveles de alerta. Expertos en seguridad regional advierten que atacar una embajada —incluso sin víctimas— marca una línea roja simbólica y puede acelerar la escalada, empujando a Washington a respuestas más contundentes o a reforzar la protección de sus misiones en todo el Medio Oriente.

El ataque a la embajada en Riad se suma así a un cuadro de creciente tensión en el que drones y misiles se han convertido en herramientas centrales de la guerra en la sombra entre Irán y Estados Unidos, con el Golfo Pérsico como escenario principal y con un costo cada vez mayor en estabilidad, seguridad y percepción de riesgo para toda la región.

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