El exasesor de seguridad nacional John Bolton reaccionó al ser acusado. Es víctima de la administración de Donald Trump, afirmó. Se declaró afectado por las “armas” del Departamento de Justicia. Las acusaciones se refieren a su manejo de información clasificada. Bolton fue el tercer asesor en el primer mandato de Trump.
“La venganza de Trump contra mí comenzó”, escribió Bolton. Fue su primera declaración luego de ser imputado. Aseguró que nunca comprometería la seguridad nacional. El exfuncionario denunció que es un nuevo objetivo. Acusa al Departamento de Justicia de perseguir a sus enemigos.
La acusación formal fue presentada en una corte federal de Maryland. Bolton enfrenta un total de dieciocho cargos federales. Diez de ellos son por retener información de defensa nacional. Ocho cargos son por transmitir esta misma información. El exasesor fue imputado este jueves reciente.
La Fiscalía insiste en el uso indebido de sus recursos. Afirma que el exasesor usaba su correo electrónico personal. Redactaba resúmenes diarios de sus actividades en la Casa Blanca. Los resúmenes eran una especie de diario personal. Esto ocurrió durante su gestión en el primer gobierno de Trump.
El director del FBI, Kash Patel, ratificó la versión oficial. Afirmó que Bolton supuestamente transmitió información. Utilizó cuentas personales en línea para el envío. Además, retuvo esos documentos clasificados en su domicilio. El director aseguró que esto constituye una violación directa de la ley federal.
Bolton se defendió de las acusaciones de inmediato. Declaró que su correo electrónico fue hackeado en 2021. El FBI fue informado de inmediato del incidente. Señaló que en cuatro años de la administración anterior, no hubo cargos. El caso fue investigado y no se presentaron imputaciones previas.
La fiscal general, Pam Bondi, fue categórica en su postura. La funcionaria del gobierno declaró en público. Afirmó que “Nadie está por encima de la ley”. Esto en referencia a la imputación del exasesor. El caso demuestra la alta tensión política.
Bolton es el tercer exfuncionario crítico en ser acusado. La imputación ocurre en menos de un mes. Primero fue el exdirector del FBI, James Comey. Fue acusado formalmente por obstruir al Congreso. También se le imputaron declaraciones falsas. Luego, la fiscal general de Nueva York, Letitia James. Ella enfrenta cargos federales por presunto fraude bancario.
La acusación de Bolton evidencia una purga. El actual gobierno federal apunta a sus adversarios. El exasesor ganó protección en el terreno diplomático. Su postura sobre Venezuela ha sido contundente. El exfuncionario insiste en que las acciones judiciales son venganza. El panorama político de Estados Unidos se complica.

