La misión antinarcóticos de Estados Unidos intensificó su capacidad. El presidente Donald Trump ordenó la operación en el mar Caribe. El avión artillado AC-130J Ghostrider se incorporó. Este aumento la potencia de fuego de las fuerzas.
El Ghostrider en Acción
Expertos militares identificaron su firma. El AC-130J Ghostrider estuvo en ataques recientes. Tyler Rogoway, de TWZ, analizó disparos. Sugiere que el avión inutilizó un semisumergible la semana pasada. El análisis indica que dos disparos fueron «obra de un AC-130J». Las municiones usadas serían de un cañón de treinta milímetros.
La presencia de la aeronave fue confirmada con una foto. La Fuerza Aérea de EE. UU. la capturó. La imagen muestra al menos un AC-130J en Puerto Rico. Esto demuestra que la plataforma ya opera en la zona.
Letalidad y Capacidad
El AC-130J no es un avión convencional. Es un C-130J modificado. Funciona como una plataforma de fuego directo. Su letalidad es alta y persistente. Es ideal para operaciones de alto riesgo. Una de ellas es el hundimiento de embarcaciones de narcotráfico.
Sus misiones principales son precisas. Incluyen apoyo aéreo cercano e interdicción aérea. También realiza reconocimiento armado. Su arsenal es de vanguardia. Está modificado con el paquete Precision Strike.
El avión puede entregar municiones guiadas de precisión. Cuenta con armas entrenables de treinta y ciento cinco milímetros. Está diseñado para ofrecer municiones de bajo rendimiento. Son para objetivos terrestres. Su versatilidad se aplica a la interdicción marítima.
El despliegue de este avión es un gran paso. Es una de las herramientas militares más temidas. Su precisión es destacada. Su incorporación marca un salto en la misión caribeña. El avión es construido por Lockheed y Boeing.

