Un destructor de la Marina de Estados Unidos . Zarpó de un puerto de Trinidad y Tobago. Esto ocurre a solo diez kilómetros de la costa venezolana. Es parte del despliegue militar. El despliegue es en su operación antidrogas. Esto aumenta la tensión en el Caribe.
Crisis Diplomática y Militar
La misión de Washington se cuestiona. La justifica para combatir el narcotráfico. Resultó en al menos sesenta y dos presuntos narcos muertos. Fueron en dieciséis ataques contra embarcaciones.
La tensión aumenta por una acusación directa. Estados Unidos acusa al gobierno de Nicolás Maduro. Lo acusa de liderar una «estructura tipo cartel». Esta estructura es para el tráfico de drogas. Washington anunció ataques terrestres. Autorizó operaciones de la CIA en Venezuela.
Las autoridades venezolanas afirmaron haber capturado agentes. Agentes vinculados al organismo de inteligencia. Dicen que desarticularon operaciones. Las operaciones son de «falsa bandera». Buscan justificar una agresión. La agresión sería contra su territorio.
El gobierno de Trinidad y Tobago muestra apoyo. El apoyo es a las operaciones estadounidenses. Esto generó una grave crisis diplomática con Caracas. El punto de inflexión ocurrió el domingo. Puerto España recibió al destructor USS Gravely. Fue para ejercicios militares. Venezuela lo calificó de «provocación». Lo acusa de intentar generar una «guerra».
La Asamblea Nacional de Venezuela actuó. Declaró a la primera ministra persona non grata. Es Kamla Persad-Bissessar. Maduro ordenó suspender acuerdos de gas. Los acuerdos están vigentes desde 2015.
La primera ministra es aliada de Donald Trump. Ella se burló de la decisión venezolana. Cuestionó por qué no declaran persona non grata a Trump. Su gobierno ordenó una «deportación masiva». Es de migrantes indocumentados. La medida se percibe como escalada. Es una escalada más en el conflicto.

