El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que mantiene sobre la mesa la posibilidad de un conflicto bélico con Venezuela y adelantó que continuarán las incautaciones de buques petroleros cerca de aguas venezolanas. En una entrevista telefónica concedida a NBC News, publicada este viernes, el mandatario fue consultado directamente sobre si descartaba una guerra contra el país sudamericano y respondió: “No, no lo descarto”.
Las declaraciones llegan pocos días después de que Washington ordenara un bloqueo a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, una medida que el gobierno de Nicolás Maduro calificó como una “amenaza grotesca”. Según el reporte, la Casa Blanca busca intensificar la presión sobre Caracas atacando su principal fuente de ingresos: la exportación de crudo y derivados.
Trump adelantó que Estados Unidos continuará incautando petroleros en las cercanías de aguas venezolanas y recordó que la semana pasada las autoridades federales confiscaron un buque sancionado frente a la costa del país. “Si son lo suficientemente insensatos como para navegar por allí, terminarán navegando de regreso a uno de nuestros puertos”, advirtió, en alusión a los barcos que desafíen las restricciones estadounidenses.
La escalada forma parte de una campaña de presión que incluye un aumento de la presencia militar estadounidense en la región, con más de dos decenas de operaciones contra embarcaciones en el océano Pacífico y el mar Caribe, en zonas cercanas a Venezuela. De acuerdo con cifras citadas por NBC, estas acciones han dejado al menos 90 muertos, lo que ha generado preocupación entre analistas y organizaciones que siguen el impacto de las operaciones militares en rutas comerciales y pesqueras.
El propio Trump ha señalado anteriormente que ataques terrestres de Estados Unidos en territorio venezolano podrían comenzar pronto, sin detallar plazos ni el tipo de operación que se estaría considerando. Durante la entrevista evitó precisar si su objetivo final es la salida de Nicolás Maduro del poder, pero dejó entrever que existe un mensaje claro hacia el líder venezolano.
“Él sabe exactamente lo que yo quiero. Lo sabe mejor que nadie”, dijo el mandatario, sin ofrecer mayores explicaciones sobre sus condiciones o exigencias políticas. En paralelo, la administración estadounidense mantiene sanciones amplias contra funcionarios, entidades estatales y sectores clave de la economía venezolana.
Desde Caracas, el gobierno de Maduro ha denunciado que las acciones de Estados Unidos buscan derrocarlo y apropiarse de los recursos petroleros de Venezuela, país que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo. El oficialismo sostiene que el bloqueo a los tanqueros y las eventuales acciones militares configuran una amenaza directa a la soberanía nacional y al derecho internacional.
En este contexto, voceros del chavismo han reiterado llamados a la comunidad internacional para que rechace la posibilidad de una intervención armada y han insistido en que el país responderá con “unidad cívico-militar” ante cualquier agresión. Mientras tanto, la tensión en el Caribe y el Atlántico aumenta, con nuevos operativos de vigilancia y decomiso de buques que podrían impactar aún más el comercio energético vinculado a Venezuela.

