Estados Unidos trasladó esta semana un importante contingente de aviones de operaciones especiales, tropas y equipo militar al Caribe, ampliando sus opciones para una posible acción militar en la región, según funcionarios estadounidenses y datos de seguimiento de vuelos citados por el Wall Street Journal. El movimiento ocurre mientras el presidente Donald Trump endurece la presión sobre Nicolás Maduro, con un bloqueo a los petroleros que entran y salen de Venezuela y amenazas abiertas de no descartar ataques aéreos contra el país.
Entre los equipos desplegados hay al menos 10 aviones CV-22 Osprey, usados por fuerzas de operaciones especiales, que volaron desde la Base Aérea Cannon en Nuevo México hacia la región la noche del lunes, además de aviones de carga C-17 procedentes de Fort Stewart y Fort Campbell, que transportaron personal militar y material a Puerto Rico. Estas bases alojan unidades como el 27.º Ala de Operaciones Especiales, el 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, la 101.ª División Aerotransportada y el 1er batallón del 75.º Regimiento de Rangers, todos cuerpos de élite preparados para misiones de infiltración, extracción de alto riesgo, captura de aeródromos y apoyo a fuerzas como SEAL Team 6 o Delta Force.
Trump declaró que tiene en la zona “una armada masiva, la más grande que hemos tenido jamás en Sudamérica” y advirtió que, tras el cerco marítimo y aéreo, “pronto comenzaremos el mismo programa en tierra”, frase interpretada como una señal de que Washington quiere mantener sobre la mesa la opción de operaciones terrestres puntuales. Para el teniente general retirado David Deptula, estos movimientos demuestran que la administración “está posicionando fuerzas previamente para tomar acción” y que el curso de acción ya estaría definido; la incógnita, dice, es “para lograr qué”, es decir, si se trata solo de presión, de operaciones quirúrgicas o de algo mayor.
Un portavoz del Comando Sur evitó dar detalles y se limitó a decir que es “práctica estándar” rotar equipo y personal, alegando razones de seguridad operativa para no comentar movimientos específicos de tropas ni rutas de vuelo. Sin embargo, el despliegue coincide con el bloqueo total a los buques petroleros sancionados, la incautación de tanqueros con crudo venezolano y las acusaciones de Washington de que el régimen de Maduro es una “organización narcoterrorista extranjera” que debe ser privada de recursos.

