El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que tiene intención de hablar tanto con la “presidenta encargada” Delcy Rodríguez como con el opositor Edmundo González Urrutia para intentar impulsar una transición política en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos. Desde París, en su primera rueda de prensa después de la operación militar estadounidense, afirmó que “España puede jugar un papel de mediación” y contribuir a que esa transición termine en “elecciones limpias y libres” donde los venezolanos decidan su futuro “en libertad”.
Sánchez recordó que España no reconoció al gobierno de Nicolás Maduro por considerar ilegítima su elección, pero al mismo tiempo criticó duramente la intervención militar de Estados Unidos, a la que calificó como “ilegal”, contraria al derecho internacional y movida por una “sed de petróleo”. A su juicio, la operación sienta un “precedente terrible y muy peligroso” que recuerda a agresiones pasadas y empuja al mundo a un escenario de mayor inseguridad, incluso si el resultado inmediato ha sido la caída del antiguo jefe del chavismo.
El jefe del Ejecutivo español dijo que quiere mantener interlocución directa con Delcy Rodríguez, hoy pieza central de la arquitectura de poder que queda en Caracas, y también con Edmundo González, a quien definió como parte de la oposición democrática y que actualmente reside en España. Insistió en que la prioridad debe ser una “transición justa, pacífica y dialogada”, sin imposiciones militares externas y con las instituciones internacionales —como la ONU y la UE— acompañando un proceso que desemboque en comicios aceptables para la comunidad internacional.

