Una encuesta reseñada por el Financial Times indica que la líder opositora María Corina Machado obtendría una victoria aplastante frente a la presidenta encargada Delcy Rodríguez si hoy se celebraran elecciones presidenciales libres en Venezuela. El sondeo, elaborado tras la captura de Nicolás Maduro, proyecta que 67% de los consultados votaría por Machado, frente a 25% que respalda a Rodríguez, una brecha de más de 40 puntos que confirma el peso político de la Nobel de la Paz 2025 dentro del electorado.
Según la nota del Financial Times citada por agencias internacionales, el estudio refleja un cambio de ánimo entre los venezolanos después de la caída de Maduro, con un aumento del optimismo sobre el futuro del país, aunque persisten dudas sobre la velocidad y profundidad de las reformas. El politólogo Daniel Feierstein, consultado por el diario, apunta que parte del electorado está “revaluando” a Delcy Rodríguez, pero admite que, aun con esa reconsideración, el apoyo a Machado sigue siendo claramente dominante.
En cuanto a la gestión de Rodríguez, la encuesta muestra una opinión dividida: 37% valora su desempeño como bueno o excelente, mientras 41% lo califica de malo o muy malo, y un 22% dice no tener una opinión formada. Estos datos sugieren que, aunque la jefa del Ejecutivo interino ha logrado cierta base de apoyo, todavía enfrenta un alto nivel de rechazo y un significativo segmento de indecisos.
El sondeo se suma a otros análisis y mediciones que desde 2023 han mostrado a María Corina Machado como la figura con mayor intención de voto y liderazgo opositor, tras arrasar en las primarias y capitalizar el descontento frente al chavismo y al viejo establishment opositor. Voces cercanas a la Casa Blanca citadas en la prensa anglosajona han llegado a afirmar que, en un escenario realmente competitivo, “no hay forma concebible” de que Machado pierda unas elecciones libres en el corto plazo.
No obstante, la nota del Financial Times recuerda que el gran obstáculo no es la popularidad sino las reglas de juego: inhabilitaciones políticas, control institucional y un proceso de transición todavía muy condicionado por el poder interno y por los intereses externos. En ese contexto, los números de la encuesta no solo describen una preferencia electoral, sino también la brecha entre lo que hoy quiere la mayoría y lo que el sistema está dispuesto a permitir.

