¡“EL SUELDO NO LLEGA NI A MERCADO… Y AÚN ASÍ LA GENTE COME!” VIVIR CON LO MÍNIMO EN VENEZUELA ES HACER MALABARES ENTRE BONOS, REMESAS Y REBUSQUES

AME4701. CARACAS (VENEZUELA), 16/03/2026.- Personas caminan durante un paro de transporte este lunes, en Caracas (Venezuela). La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció que hubo un intento de "parar el transporte" en Caracas, luego de que miembros del sector convocaran a una huelga para exigir un incremento de la tarifa mínima y que no tuvo mayores repercusiones. EFE/ Ronald Peña R

En 2026, la vida del venezolano promedio sigue reducida a una ecuación brutal: qué se paga y qué se deja de pagar cada mes, porque el dinero simplemente no alcanza para todo. Con un salario mínimo oficial congelado en 130 bolívares desde 2022 —equivalente a alrededor de 1 dólar mensual al tipo de cambio vigente—, millones de trabajadores dependen de bonos del gobierno, remesas y dos o tres trabajos para cubrir apenas lo básico.

Ingresos que no dan la vuelta al mes

Economistas citados en medios especializados calculan que, en la Venezuela de hoy, una persona necesita más de 200 dólares mensuales para cubrir un presupuesto mínimo de supervivencia (comida básica, transporte, algo de servicios). Sin embargo, el salario mínimo sigue anclado a una cifra simbólica, mientras el Ejecutivo intenta compensar con el “Bono Contra la Guerra Económica” y otros pagos variables que, aun sumados, rara vez superan los 150–200 dólares para un empleado público con toda la suerte a favor.

El problema, advierten analistas, es que esos bonos no forman parte del salario, por lo que no generan prestaciones, vacaciones ni seguridad social, y pueden ser modificados o eliminados en cualquier momento. En la práctica, el trabajador queda atado a un ingreso inestable, sin protección laboral real, mientras los precios de alimentos, medicinas y servicios siguen ajustándose al ritmo del dólar BCV y de la inflación.

Tres trabajos, remesas y recortes

Crónica Uno y otros portales han documentado historias que resumen la realidad: técnicos, maestros y jubilados que, aun con tres oficios, apenas logran reunir entre 600 y 700 dólares mensuales, dinero que se esfuma casi por completo en comida, medicinas, alquiler y algo de transporte. Una maestra de colegio privado gana unos 400 dólares, pero debe hacer manicure a domicilio para sumar otros 250 y así poder pagar servicios, ropa y conectividad.

En el caso de muchos adultos mayores, la ecuación es todavía más cruda: la pensión y los bonos no llegan a 200 dólares y la diferencia la cubren hijos que emigraron y envían algo de dinero desde Estados Unidos o España. Cuando, por cualquier imprevisto, esas remesas fallan un mes, el ajuste es inmediato: mercados sin carne ni pollo, suspensión de medicinas o atraso en servicios básicos.

Elegir qué cuenta se queda sin pagar

Informes recientes sobre la economía cotidiana señalan que la restricción de ingresos obliga a priorizar de forma permanente: condominio, colegio de los hijos, internet, luz, agua o gas compiten por unos recursos que nunca alcanzan para todo a la vez. Muchas familias optan por no pagar condominio varios meses para poder comprar comida, o por retrasar matrículas y consultas médicas con tal de no dejar de recargar el teléfono e internet, herramientas hoy esenciales para trabajar y “rebuscarse”.

Mientras el BCV y el gobierno celebran repuntes del PIB y hablan de “crecimiento”, en la calle la percepción es opuesta: “todo sube menos los salarios”. El mercado rinde cada vez menos, los servicios se dolarizan de facto y la brecha entre los pocos que tienen ingresos altos en divisas y la mayoría que vive al día se hace más visible.

Sobrevivir, no vivir

El consenso entre economistas y testimonios recogidos es claro: en la Venezuela de 2026, la mayoría no vive, sobrevive. Entre bonos que no son salario, remesas que no siempre llegan y trabajos extra que agotan a la gente, el país se sostiene en una economía del rebusque donde lo único estable es la sensación de que el dinero no alcanza para una vida digna.

Related Post