Las primeras lluvias fuertes de abril pusieron en evidencia lo que vecinos de Guanare venían advirtiendo desde Semana Santa: el canal de riego Río Guanare, promocionado por el gobernador Primitivo Cedeño como la “piscina más larga de Latinoamérica”, colapsó y se desbordó, anegando barrios y urbanizaciones en la capital de Portuguesa.

El desbordamiento se registró el jueves 16 de abril, a la altura de las urbanizaciones Cafi Café y La Coromotana (Virgen de Coromoto), donde un drenaje taponado impidió el flujo normal del agua, según denunciaron dirigentes sociales locales. El agua terminó metiéndose en calles y viviendas cercanas, generando situación de emergencia para las familias que viven en los márgenes del canal.

Este mismo canal tiene 16,5 kilómetros de extensión y fue parcialmente acondicionado por el gobierno regional: solo 5,5 kilómetros fueron intervenidos y pintados de azul turquesa para convertirlos en el polémico paseo turístico “Los Caciques”, vendido en redes oficiales como un balneario artificial para la temporada de Semana Santa. El resto del trayecto quedó en estado crítico, con tramos llenos de sedimentos, maleza y aguas estancadas.

Vecinos y organizaciones como Portuguesa Reporta y Luz TV Internacional ya habían alertado que el canal, lejos de ser una atracción turística, se estaba convirtiendo en un foco de contaminación y criadero de zancudos, pues recibe aguas servidas, basura y permanece sin mantenimiento integral desde hace más de 20 años en algunos sectores. En videos recientes se observa el agua turbia, empozada y rodeada de monte, mientras habitantes de barrios como Santa Rita y San Rafael de la Colonia denuncian la proliferación de insectos y el riesgo de enfermedades.

Con las lluvias del 16 de abril, lo que en redes oficiales se presentaba como “la piscina más larga de Latinoamérica” se transformó en una laguna desbordada que puso en riesgo a más de 700 familias en zonas adyacentes. Dirigentes comunitarios cuestionan que el gobierno haya invertido recursos en pintura, pasamanos y propaganda para el paseo turístico, sin ejecutar un saneamiento profundo del canal ni reforzar los drenajes críticos que ahora fallaron con la primera crecida importante.

Los pobladores exigen a las autoridades regionales y a Protección Civil que pasen de la foto turística a un plan de limpieza y dragado real a lo largo de los 16,5 kilómetros del canal, incluyendo la eliminación de sedimentos, basura y puntos de descarga de aguas negras, antes de que avance la temporada de lluvias. Temen que, si no se hace nada, cada aguacero convertirá la “piscina” en una amenaza de inundación recurrente para barrios y urbanizaciones de Guanare.

Related Post