El mercado de criptomonedas vivió una semana de contrastes: mientras el Senado dejaba estancada la principal ley federal que buscaba regular el sector, la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) encontró una manera alternativa de avanzar, y varios tokens respondieron con subidas de hasta 50%. Te explicamos qué está pasando y por qué algunos proyectos específicos están liderando este repunte.
La SEC abre una vía regulatoria sin necesidad de nueva ley
El repunte se disparó después de que la SEC otorgara, el 17 de septiembre de 2026, una «Exención de Innovación» de cinco años que permite a plataformas autorizadas negociar acciones estadounidenses tokenizadas en blockchain sin tener que registrarse como bolsas tradicionales.
Esta exención aplica a los llamados Tokenized Securities Venues (TSV), que pueden operar con creadores de mercado automatizados (AMM) y pools de liquidez de acceso restringido para negociar versiones tokenizadas de acciones del Sistema Nacional de Mercado. Quienes aporten capital propio a estos pools también quedan exentos, bajo ciertas condiciones, de registrarse como dealers según la Ley de Intercambio de Valores.
La medida no llega sin condiciones: las acciones tokenizadas deben otorgar los mismos derechos económicos y de gobernanza que las tradicionales —incluyendo dividendos y voto—, existe un tope de 75 valores por centro de negociación, hay límites en el volumen operado, y los contratos inteligentes deben poder auditarse públicamente.
Un giro inesperado tras el fracaso de la Ley Clarity
Lo llamativo es el momento en que llegó esta exención: apenas dos días después de que el Digital Asset Market CLARITY Act quedara estancado en el Senado, al no alcanzar los 60 votos necesarios para avanzar (50 a favor, 49 en contra). Esto dejó al sector cripto sin una nueva legislación federal, pero la acción de la SEC demostró que el organismo regulador está dispuesto a moverse dentro de sus propias facultades mientras el Congreso no logra ponerse de acuerdo.
Por qué suben estos tokens y no otros
El rally no ha sido generalizado entre todas las criptomonedas, sino que se ha concentrado en proyectos vinculados a infraestructura de trading, tokenización y activos del mundo real.
Hyperliquid (HYPE), la plataforma descentralizada de derivados, alcanzó un máximo histórico de US$96 por token y superó los US$20.000 millones en capitalización, con un interés abierto que llegó a US$8.300 millones. Uniswap (UNI), el token nativo del principal protocolo de intercambio descentralizado, también se benefició directamente: la exención de la SEC abre la puerta a que los creadores de mercado automatizados aporten liquidez a valores tokenizados, algo que favorece de lleno su modelo de negocio.
Avalanche (AVAX), la blockchain de alto rendimiento que muchos proyectos de tokenización institucional están eligiendo, registró lo que analistas describen como «rotaciones con gran convicción» tras la decisión regulatoria. Por su parte, Ethena (ENA) y Ondo (ONDO), protocolos ligados a productos sintéticos y activos tokenizados del mundo real, se vieron impulsados por el mensaje de que la regulación avanza, aunque no exista todavía una ley nueva.
El contexto macroeconómico también ayuda
Este repunte no ocurre en el vacío. El bitcoin volvió a superar los US$80.000–84.000 tras tocar mínimos cercanos a US$75.800 la semana previa, cuando se conoció tanto el fracaso de la Ley Clarity como la inminente decisión de tasas de la Reserva Federal.
Precisamente, la reunión del FOMC de la semana anterior trajo un ajuste de tasas de tono agresivo, pero ampliamente esperado por el mercado, lo que ayudó a reducir la incertidumbre sobre la trayectoria de la política monetaria para lo que resta del año. A esto se suma un entorno de mayor apetito por el riesgo, con las acciones tecnológicas subiendo al unísono con las criptomonedas.
Lo que dicen los expertos
Ayesha Kiani, de Monarq Asset Management, resume el momento así: la SEC y la CFTC están actuando de forma más enérgica dentro de sus competencias actuales para dar un marco regulatorio al sector. Aunque esto no sustituye a una legislación sólida, sí transmite al mercado la confianza de que el entorno regulatorio sigue avanzando en lugar de estancarse.
Joshua Lim, de FalconX, coincide en que la exención de la SEC crea una vía conforme a la normativa para que los creadores de mercado automatizados aporten liquidez a los valores tokenizados, lo que explica directamente las rotaciones de capital hacia redes como Avalanche. Carlos Guzmán, de GSR, añade que el repunte también refleja un cambio más amplio hacia el apetito por el riesgo en los mercados, en línea con el comportamiento de las acciones tecnológicas tras la reunión de la Fed.
Los riesgos que persisten
Pese al optimismo, varios factores merecen atención. La exención de la SEC es temporal: dura cinco años, y si el organismo no logra establecer un marco permanente antes de 2031, podría generarse nueva incertidumbre a medida que se acerque esa fecha. Además, los límites de volumen y el tope de símbolos por plataforma podrían frenar la escalabilidad inicial de estos mercados tokenizados.
El mercado, por otro lado, sigue siendo altamente sensible a los cambios en la narrativa regulatoria: cualquier señal de endurecimiento o una nueva investigación por parte de la SEC o la CFTC podría revertir buena parte de este optimismo en cuestión de días.
La SEC demostró que puede avanzar sin esperar al Congreso, y el mercado cripto lo celebró con fuerza. Sigue de cerca si esta exención regulatoria logra convertirse en un marco permanente, o si el optimismo actual se desvanece ante la próxima señal de endurecimiento.
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