¡“BARRE Y REPARTE CUARTEL”…! DELCY RODRÍGUEZ SACA A LA VIEJA CÚPULA Y ESTRENA ALTO MANDO MILITAR EN PLENA TRANSICIÓN DE PODER

AME5598. CARACAS (VENEZUELA), 19/03/2026.- Fotografía cedida por Prensa Miraflores que muestra a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez (c), hablando en una reunión junto a la cúpula militar de Venezuela este jueves, en Caracas (Venezuela).EFE/ Prensa Miraflores /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la renovación integral del Alto Mando Militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en un movimiento que consolida la reconfiguración del poder castrense tras la captura de Nicolás Maduro y la salida de Vladimir Padrino López del Ministerio de la Defensa. El nuevo ministro de Defensa, GJ Gustavo González López, no tardó 24 horas en acompañar esta jugada con una sacudida completa de la cúpula militar, relevando a generales que acumulaban años de control sobre las estructuras estratégicas. Rodríguez presentó al equipo como un mando “renovado” comprometido con la “soberanía, la paz y la estabilidad” del país, en línea con el discurso con el que viene justificando los cambios en el aparato de seguridad desde enero.

El movimiento de mayor peso se produjo en la Comandancia Estratégica Operacional de la FANB (CEOFANB), considerada el despacho más importante dentro de la estructura militar. Allí fue nombrado Rafael Prieto Martínez, quien sustituye a Domingo Hernández Lárez, sancionado por Estados Unidos y figura clave del ciclo anterior, al frente del comando desde 2021. Prieto asciende desde la Inspectoría General Militar y previamente estuvo al mando de la estructura militar de la región de Guayana, zona minera y fronteriza que ha cobrado peso en términos económicos y de seguridad. Como segundo comandante del CEOFANB, Rodríguez y González López colocan a Jesús Villamizar, reforzando el mensaje de un relevo generacional dentro de los puestos de mayor control operativo.

En paralelo, la jefatura de cada componente de la FANB también fue renovada. De acuerdo con versiones coincidentes, el Ejército queda ahora bajo el mando de Ruben Darío Belzares, mientras la Aviación Militar será conducida por Royman Hernández Briceño, y la Armada pasa a manos del almirante Jorge Agüero. La Guardia Nacional Bolivariana (GNB) será dirigida por Juan Sulbarán —en algunos reportes también se menciona a un mayor general Rivera en posiciones de mando dentro del componente— y la Milicia Bolivariana estará encabezada por Nayade Lockiby Belmonte, según detallaron medios nacionales y el propio canal militar TVFANB. Rodríguez insistió en que este equipo trabajará “de la mano” con el Ministerio de la Defensa para “resguardar la soberanía y la integridad territorial en 2026”.

La reestructuración del Alto Mando no se limita al CEOFANB y a los cuatro componentes tradicionales. En días previos, Rodríguez también designó al general de división Henry Navas Rumbo como nuevo Comandante de la Guardia de Honor Presidencial, responsable de la seguridad directa de la jefa de Estado, y a Germán Gómez Lárez como director general de la DGCIM, el organismo de contrainteligencia militar. Estas movidas, sumadas a una veintena de cambios en mandos superiores y Zonas de Defensa Integral que venían ejecutándose desde enero, muestran una estrategia de “limpieza” y recomposición de lealtades en todo el entramado castrense. Analistas consultados por la prensa internacional interpretan el paquete como la consolidación de un nuevo bloque militar alineado con la presidencia interina de Rodríguez, tras la intervención militar del 3 de enero y el quiebre del equilibrio que imperó bajo Maduro y Padrino López.

En su mensaje, difundido desde Miraflores y por Telegram, la mandataria remarcó que el Alto Mando renovado tiene el encargo de “garantizar la soberanía, la paz, estabilidad e integridad territorial de la República” en un contexto de tensiones con Estados Unidos y de transición política interna. Los cambios, que en otros años solían concentrarse en los ascensos de julio, se habían retrasado por la crisis abierta tras la captura de Maduro y solo pudieron concretarse ahora, cuando Rodríguez ya completa una amplia remodelación de su Ejecutivo y del aparato de seguridad. Con este nuevo Alto Mando Militar, la presidenta encargada envía una señal clara de que pretende apoyar su gobierno en una estructura castrense rediseñada, donde los equilibrios internos y las lealtades serán determinantes para la estabilidad del poder en lo que resta de 2026.

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