La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) denunció la desaparición de un sensor sísmico instalado en el estado Yaracuy, equipo clave para el monitoreo de la falla de Boconó, una de las estructuras geológicas más importantes y activas del país. El dispositivo se encontraba ubicado en las inmediaciones de la carretera Morón–Barquisimeto, a la altura del municipio Veroes, y formaba parte de la red de medición desplegada para registrar la actividad asociada a los terremotos del 24 de junio.

Según explicó el geólogo de Funvisis Franck Audemard, el sensor no solo permitía hacer un seguimiento en tiempo real del comportamiento de la falla, sino que además almacenaba datos críticos sobre las deformaciones del terreno y los movimientos telúricos ocurridos durante y después de los sismos. La pérdida de ese equipo supone un golpe directo a la capacidad técnica del organismo para analizar con precisión lo sucedido el 24 de junio y mejorar los modelos de evaluación del riesgo sísmico en la región centro-occidental.

Funvisis calificó el hecho como la desaparición de un dispositivo de investigación científica de alto valor, de uso estrictamente técnico y sin utilidad comercial para particulares, por lo que hizo un llamado urgente a su devolución. Los especialistas recordaron que la información que contenía es fundamental para entender cómo reaccionó la falla de Boconó en el último gran evento sísmico y, en consecuencia, para ajustar los protocolos de prevención y respuesta ante futuros terremotos.

De acuerdo con los reportes difundidos en medios y redes sociales, el caso fue documentado por el periodista Ricardo Tarazona y otros comunicadores que advirtieron sobre la gravedad de que se pierda un equipo de este tipo en plena fase de análisis post-sismo. Voceros técnicos han insistido en que la red de sensores del país ya enfrenta limitaciones por falta de mantenimiento y renovación de equipos, por lo que la sustracción de un dispositivo operativo agrava la vulnerabilidad del sistema de monitoreo sísmico nacional.

La falla de Boconó atraviesa varios estados de la región andina y centro-occidental y es considerada una de las principales fuentes potenciales de movimientos telúricos de importancia en Venezuela, por lo que el seguimiento sistemático de su actividad es una pieza esencial de cualquier estrategia de gestión de riesgos. En este contexto, la desaparición del sensor en Yaracuy se suma a las preocupaciones que han surgido tras los terremotos de junio sobre la capacidad institucional para prevenir, medir y responder a emergencias sísmicas de gran magnitud.


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