Grand Rapids, Michigan, es la sede de un gigante del marketing multinivel que acaba de recibir el golpe regulatorio más grande de su historia. Amway y dos de sus proveedores de capacitación acordaron pagar $225 millones a la Comisión Federal de Comercio y al estado de Washington, en el acuerdo monetario más grande que la FTC ha obtenido jamás contra una compañía de este tipo. Pero este capítulo es solo el más reciente en casi 50 años de batallas legales que se extienden desde la Corte Suprema hasta China, India y varios estados de EE. UU.
Los números detrás del acuerdo histórico
El pago total de $225 millones se divide entre tres entidades: Amway aportará $154 millones, mientras que World Wide Group (WWG) pagará $39.8 millones y Leadership Team Development (LTD), $26.5 millones. El estado de Washington recibirá otros $4 millones destinados a gastos legales, monitoreo y actividades de aplicación de la ley.
Según la FTC, casi todo este dinero irá a reembolsar a los miembros de Amway reclutados por WWG y LTD que perdieron dinero, con pagos individuales que podrían oscilar entre $50 y $5,000, dependiendo de las pérdidas documentadas por cada reclamante.
Las alegaciones: promesas de ingresos y ventas falsificadas
La FTC y el estado de Washington acusaron a Amway y sus afiliados de una serie de prácticas engañosas. Les dijeron a reclutas potenciales que podían ganar $40,000 o más al año, prometiendo ingresos capaces de reemplazar un trabajo de tiempo completo. También presionaron a los llamados IBOs (Independent Business Owners) a comprar productos cada mes sin importar si podían revenderlos, y en varios casos les instruyeron reportar ventas que nunca ocurrieron, creando una imagen falsa de demanda real de los clientes.
La conclusión de la FTC es contundente: «La mayoría de aquellos que se unieron a los dos afiliados después de 2020 terminaron gastando más dinero en capacitación y productos de Amway de lo que ganaron.»
Los cambios que Amway deberá implementar
El acuerdo exige reformas profundas al modelo de negocio. La más significativa es la reinstauración de la regla del 70%: los IBOs deberán vender al menos el 70% de lo que compran cada mes antes de poder adquirir más productos, para prevenir la acumulación de inventario no vendido. Además, los reclutadores recibirán compensación reducida cuando las personas que reclutan compren productos sin revenderlos, lo que busca desincentivar el modelo de ganar dinero principalmente reclutando.
Otras medidas incluyen el reporte preciso de todas las ventas —con recibos enviados directamente por Amway a los clientes—, la terminación de IBOs que falsifiquen ventas, auditorías independientes periódicas, capacitación obligatoria antes de poder reclutar, y la prohibición de cobrar a nuevos reclutas por capacitación durante su primer año.
La respuesta de Amway
La compañía no admitió culpa. En un comunicado en su sitio web, Amway afirmó: «Fundamentalmente discrepamos con la caracterización de las agencias de nuestro negocio», y añadió que rechaza la afirmación de que sus datos de ventas son inexactos, aunque decidió resolver el caso mediante un acuerdo para poder enfocarse en clientes, IBOs y empleados. El acuerdo aún requiere la aprobación de un juez federal antes de entrar en vigor.
Un caso de la Corte Suprema que definió la industria hace 47 años
Para entender la magnitud de este acuerdo, hay que remontarse a 1979, cuando la Corte Suprema falló en el caso FTC v. Amway Corp. En una decisión de 5 a 4, el tribunal determinó que Amway no operaba un esquema piramidal ilegal porque contaba con salvaguardas específicas: la misma regla del 70%, una regla de compra minorista que exigía ventas reales a consumidores, y una política de recompra de inventario no vendido.
Esa decisión legitimó el modelo de marketing multinivel para toda la industria y permitió que compañías como Amway se expandieran agresivamente durante las décadas siguientes. La ironía, según señalan analistas, es notable: el acuerdo de 2026 esencialmente reinstala los mismos mecanismos que la Corte Suprema elogió en 1979, después de que Amway se alejara gradualmente de ellos durante casi cinco décadas.
Una historia de conflictos regulatorios en el mundo entero
El acuerdo con la FTC no es un incidente aislado. China prohibió por completo el marketing multinivel en 1998 tras esquemas piramidales que causaron disturbios sociales, obligando a Amway a operar temporalmente como minorista tradicional. Cuando el país relajó sus reglas en 2005, Amway se convirtió en el mercado más grande de la compañía a nivel mundial, pero entre 2016 y 2018 enfrentó una nueva ola de investigaciones y multas durante una purga gubernamental contra las «ventas piramidales».
En India, la policía del estado de Kerala allanó las oficinas de Amway en 2012 y arrestó a varios ejecutivos, alegando que operaba un esquema de circulación de dinero disfrazado de venta directa. En Vietnam, las autoridades determinaron en 2017 que la compañía violaba regulaciones de marketing multinivel, mientras que en Corea del Sur, los reguladores de comercio justo la han multado en múltiples ocasiones por declaraciones de ingresos exageradas.
Dentro de Estados Unidos, Amway también ha enfrentado demandas colectivas recurrentes alegando esquema piramidal, así como señalamientos de evasión fiscal contra sus fundadores, las familias Van Andel y DeVos, relacionados con el uso de estructuras offshore.
Por qué el modelo MLM genera tantos conflictos legales
Detrás de este patrón repetido hay una tensión matemática inherente al marketing multinivel: el mercado de posibles reclutas es finito, pero el modelo depende de crecimiento continuo para que quienes están en la cima de la pirámide sigan ganando dinero. Estudios independientes muestran que más del 99% de los participantes de esquemas MLM terminan perdiendo dinero, mientras que solo una fracción mínima en la cúspide obtiene ingresos significativos.
Esta realidad choca directamente con la necesidad de las compañías de atraer nuevos reclutas mediante promesas de ingresos atractivas, lo que crea un incentivo constante hacia declaraciones engañosas, precisamente el tipo de práctica que la FTC acaba de sancionar con este acuerdo récord.
Qué significa este acuerdo para el futuro de la industria
Para Amway, el golpe es más reputacional que existencial: la compañía tiene recursos suficientes para absorber el pago y adaptarse a las nuevas reglas, como lo ha hecho tras décadas de desafíos legales similares. Pero para la industria del marketing multinivel en general, el mensaje es claro: la FTC está dispuesta a perseguir incluso a las compañías más grandes y establecidas cuando sus prácticas cruzan la línea hacia lo engañoso.
Para los consumidores que consideran unirse a una oportunidad de este tipo, el caso sirve como una advertencia poderosa: si incluso Amway, con casi 50 años de legitimidad legal, fue sancionada por declaraciones de ingresos engañosas, conviene investigar con extremo cuidado cualquier promesa de ganancias antes de invertir tiempo y dinero en un negocio de venta multinivel.
Discover more from Mundo24
Subscribe to get the latest posts sent to your email.