Starbucks cerrará 250 tiendas en Norteamérica esta semana

Starbucks cerrará 250 tiendas en Norteamérica esta semana

Starbucks anunció esta semana el cierre de aproximadamente 250 tiendas en Norteamérica, una decisión que el propio COO de la compañía, Mike Grams, calificó como difícil en una carta dirigida a los empleados. La medida representa apenas el 1% de las más de 18.000 tiendas que la cadena opera en la región, pero se inscribe en una reestructuración mucho más amplia que ya había incluido, apenas un mes antes, la eliminación de 1.100 puestos corporativos.

El anuncio que llegó por carta a los empleados

Mike Grams comunicó la noticia el jueves en una carta dirigida a los «partners», como Starbucks denomina internamente a su personal. En el texto, el COO explicó el criterio detrás de la decisión: «Hemos revisado cuidadosamente nuestro portafolio de cafeterías en Norteamérica e identificado ubicaciones donde no creemos que podamos entregar consistentemente la experiencia que queremos para clientes y partners o donde no vemos un camino hacia un rendimiento financiero aceptable». Grams no evitó reconocer el impacto humano de la medida: «Cerrar cualquier cafetería es una decisión difícil, y sabemos que las noticias de hoy serán duras para los partners, clientes y comunidades afectadas».

Los dos criterios detrás de la selección de tiendas

Según la explicación oficial, las tiendas elegidas para cierre caen en dos categorías bien diferenciadas. La primera agrupa a locales con problemas de experiencia: espacios mal diseñados o demasiado pequeños, ubicaciones con acceso complicado, zonas con dificultades persistentes de seguridad, o tiendas donde resulta complejo contratar y retener personal calificado, lo que termina traduciéndose en tiempos de espera prolongados o errores recurrentes en los pedidos. La segunda categoría reúne a las tiendas con problemas financieros estructurales: locales que pierden dinero de forma sostenida, con ventas insuficientes para cubrir los costos operativos, alquileres desproporcionados respecto a la facturación, o ubicaciones que no lograron revertir su situación pese a intentos previos de recuperación.

Una reestructuración que ya venía en marcha

Este cierre de tiendas no es un hecho aislado, sino la continuación de un proceso que Starbucks inició en agosto, cuando anunció la eliminación de 1.100 puestos corporativos, aproximadamente el 10% de su fuerza laboral en ese segmento. Aquella medida buscaba simplificar la estructura operativa y reducir costos, y los cierres de esta semana representan la extensión natural de ese mismo esfuerzo hacia el lado comercial y operativo del negocio, en lo que parece confirmar un giro estratégico más profundo dentro de la compañía.

Qué pasará con los empleados afectados

Starbucks no precisó en su anuncio inicial cuántos trabajadores se verán directamente afectados, ni detalló si ofrecerá reubicación garantizada en tiendas cercanas o algún tipo de compensación para quienes no puedan trasladarse. Históricamente, la compañía ha intentado reasignar personal a otras sucursales próximas cuando cierra locales, aunque esto depende de la disponibilidad real de vacantes en esas tiendas, lo que deja a muchos empleados en una situación de incertidumbre mientras se define el proceso concreto en los próximos días.

Las presiones de fondo que explican la decisión

Detrás de este anuncio hay un contexto financiero cada vez más desafiante para la cadena. Starbucks ha reportado una disminución sostenida en el tráfico de clientes dentro de sus tiendas físicas, en un momento donde competidores como Dunkin’ y McDonald’s McCafé han ganado terreno ofreciendo café a precios más accesibles, mientras las cafeterías independientes capturan a consumidores que buscan experiencias más locales y personalizadas. A esto se suma el encarecimiento de los alquileres en zonas urbanas, el aumento salarial impulsado por la presión sobre los salarios mínimos, y la volatilidad en los costos de insumos clave como el café y los lácteos.

El cambio en los hábitos de consumo post-pandemia también pesa en la ecuación: con menos personas trabajando presencialmente en oficinas y un desplazamiento creciente hacia los pedidos por aplicación y el retiro rápido en lugar de permanecer en el local, el modelo tradicional de tienda pensado para la experiencia presencial enfrenta una demanda estructuralmente distinta a la de años anteriores.

Cómo se compara con cierres anteriores de la cadena

Starbucks ya había atravesado episodios de contracción en el pasado, aunque de magnitudes distintas. Durante la crisis financiera de 2008, la compañía cerró cerca de 600 tiendas en Estados Unidos y prácticamente la totalidad de sus locales en Australia, en un movimiento de supervivencia frente a la recesión. Entre 2013 y 2014 llevó adelante un proceso más selectivo de optimización, cerrando tiendas de bajo rendimiento sin que implicara una contracción masiva. Durante la pandemia de 2020, en tanto, cerró miles de locales de forma temporal, algunos de los cuales nunca reabrieron. Comparado con estos antecedentes, el cierre actual de 250 tiendas resulta considerablemente más acotado, y responde más a una lógica de optimización estratégica que a una respuesta de emergencia ante una crisis puntual.

Más que una cadena de café para muchas comunidades

El impacto de estos cierres trasciende lo puramente comercial. Starbucks funciona en muchas localidades como un empleador relevante, con beneficios que superan a los de buena parte del sector retail, y opera bajo el concepto de «tercer lugar», un espacio distinto al hogar y al trabajo donde la gente se reúne, estudia o socializa. En numerosos centros comerciales, además, actúa como ancla que atrae tráfico hacia comercios vecinos, por lo que su salida de determinadas ubicaciones podría generar un efecto dominó sobre otros negocios cercanos, más allá del impacto directo en el empleo local.

Las preguntas que todavía no tienen respuesta

Varios interrogantes permanecen abiertos tras el anuncio. Starbucks no ha publicado todavía una lista pública con las ubicaciones específicas que cerrarán, por lo que empleados y clientes probablemente se enterarán a través de comunicaciones directas o cobertura de medios locales en los próximos días. Tampoco está claro si estos 250 cierres constituyen un ajuste puntual o el primer paso de un proceso más amplio que podría extenderse hacia 2027, ni cuál será el costo financiero inmediato asociado a indemnizaciones y rescisión de contratos de alquiler frente al ahorro que representará a mediano plazo para la compañía.

Un cambio de era para la estrategia de Starbucks en Norteamérica

Lo que este episodio deja en evidencia es un cambio de enfoque de fondo dentro de la compañía: de una lógica de expansión agresiva y crecimiento sostenido en número de tiendas, hacia una estrategia de optimización más cuidadosa, centrada en la rentabilidad por local antes que en el volumen total de sucursales. La decisión de priorizar la calidad de la experiencia y la viabilidad financiera de cada tienda por encima del crecimiento a toda costa sugiere que Starbucks está adaptando su modelo de negocio a un mercado del café que ha cambiado sustancialmente, marcado por una competencia más intensa, costos operativos crecientes y hábitos de consumo que ya no responden al esquema que sostuvo su expansión durante las últimas dos décadas.


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