Una investigación de Cazadores de Fake News, difundida en alianza con El Pitazo y otros medios, destapó una operación digital sin precedentes: 30 sitios web y más de 90 cuentas en redes sociales fueron creados para sostener una red de falsos noticieros que difunden propaganda a favor de Delcy Rodríguez. Detrás de los “canales de noticias” en YouTube con supuestos presentadores internacionales hay una estructura que combina videos pagados, portales clonados y perfiles casi sin audiencia, pero listos para amplificar contenidos alineados con la actual administración en Miraflores. Cada falso noticiero no es solo un canal: está vinculado a un sitio web con su mismo nombre y a cuentas en Instagram y Facebook, todo montado como un ecosistema completo de “medios” que en realidad responden a un mismo operador.
Según la investigación, la red suma al menos 30 canales de YouTube, 32 cuentas de Instagram y 29 de Facebook, con más de 11.000 artículos publicados en apenas un mes en los 30 sitios identificados. El contenido tiene un patrón claro: abundan las piezas que presentan a Delcy Rodríguez como líder firme, moderada, eficiente y respaldada por la comunidad internacional, mientras se ridiculiza o minimiza a la oposición y se relativizan las violaciones de derechos humanos y la crisis económica. Los investigadores detectaron grupos de artículos casi idénticos, adaptados por país (con titulares cambiados para Venezuela, Colombia, México o España), pero con las mismas fotos destacadas, lo que evidencia el uso de plantillas automatizadas o IA generativa para producir contenido en masa.
En el centro de la operación aparece la empresa argentina QSocial, señalada ya en un reportaje de La Nación como responsable de producir los videos de los falsos noticieros con actores y modelos argentinos, no avatares generados por IA. Los registros técnicos de los dominios muestran que los 30 sitios web fueron creados en el mismo período, usando el mismo proveedor argentino, los mismos servidores y la misma configuración. Aunque el director de QSocial negó ante la prensa su participación, las evidencias forenses digitales —cruces de IP, servidores y datos de registro— apuntan en una misma dirección, sin que hasta ahora exista una explicación alternativa coherente. Lo que no se ha podido determinar todavía es quién contrató el servicio ni cómo se financia la operación, un vacío que deja en el aire el nivel de involucramiento directo del aparato comunicacional heredado del madurismo.
La investigación concluye que no se trata de medios independientes, sino de un modelo replicado 30 veces: mismos diseños, mismas estructuras, misma lógica de producción. La mayoría de las cuentas en redes tiene pocos seguidores y baja interacción, lo que sugiere que la prioridad no es construir audiencias orgánicas, sino inflar artificialmente la presencia de contenidos favorables a Delcy Rodríguez, alimentar el ecosistema de desinformación y tener una infraestructura lista para campañas coordinadas cuando sea necesario. Para expertos en comunicación política, esta red de “noticieros” de utilería encaja en un patrón más amplio donde el postmadurismo manipula encuestas, impulsa cuentas falsas, compra pauta en plataformas y bloquea sitios críticos, mientras se presenta hacia afuera como garante de una supuesta “normalización” democrática.

