El secretario general del Sindicato de la Cancillería y miembro de la Coalición Sindical Nacional, José Patines, reafirmó la convocatoria a una marcha hacia el Palacio de Miraflores el próximo 9 de abril, para exigir una mejora salarial real y respuestas directas del gobierno de Delcy Rodríguez. El dirigente insistió en que la protesta será pacífica, pero advirtió que “la paciencia se agotó” frente a unos sueldos que calificó como de “hambre y miseria”.
Patines recordó que el salario mínimo lleva cuatro años congelado en 130 bolívares, lo que equivale a 0,28 dólares mensuales a la tasa oficial del BCV, una cifra que no cubre ni siquiera 0,1% del costo de la canasta alimentaria. “Hacemos un llamado a todos los venezolanos: salir a las calles a protestar es un derecho, exigir salarios es un derecho. Tenemos que luchar por la democracia, la libertad y, sobre todo, por la justicia”, afirmó el sindicalista.
La marcha del 9 de abril fue acordada tras varias jornadas de protesta de trabajadores y estudiantes de la UCV, que el 25 de marzo realizaron su cuarta movilización del año y convocaron públicamente a marchar “vía Miraflores” para pedirle respuesta a los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez sobre “dónde está el dinero de todos los venezolanos”. Además del aumento de sueldos, los gremios exigirán que se rindan cuentas por las fallas constantes de agua y luz que agravan la crisis del día a día.
Los sindicatos rechazan que el gobierno se limite a incrementar el bono “Contra la Guerra Económica” —que pasó de 120 a 150 dólares para algunos trabajadores públicos— mientras mantiene el salario mínimo en niveles simbólicos y fuera de la base de cálculo de prestaciones y demás beneficios. “Nuestra exigencia es de salarios dignos, no de bonos”, han reiterado organizaciones como la APUCV, que interpretan el ajuste de bonificaciones como una respuesta parcial a las protestas de marzo, pero advierten que no detendrá las movilizaciones.
De acuerdo con la Coalición Sindical Nacional, más de 200 organizaciones gremiales y sindicales han suscrito un acuerdo para coordinar acciones conjuntas, mantener la calle como escenario de presión y convertir la marcha del 9 de abril en un nuevo punto alto de la lucha por salarios y pensiones dignas. “La marcha tiene como objetivo interpelar a la administración actual para que se detenga el deterioro del poder adquisitivo del venezolano”, resumió Patines, al insistir en que el conflicto no se resolverá con parches, sino con una política salarial coherente y anclada a la realidad del costo de vida.

