Delcy Rodríguez, presidenta encargada del chavismo tras la caída de Maduro, anunció la convocatoria a una “gran peregrinación nacional” que comenzará el próximo 19 de abril y se extenderá hasta el 1 de mayo, cuando pretende culminar con una concentración en Caracas para exigir el levantamiento del bloqueo y de las sanciones internacionales contra Venezuela. La dirigente lanzó el llamado durante un acto en una comuna de Caracas, donde pidió a todos los sectores políticos, económicos, sociales y religiosos “dejar a un lado las diferencias” y sumarse a una caminata que, en la narrativa oficial, se presenta casi como un acto de fe colectiva contra las medidas impuestas por Estados Unidos y otros países.
Según explicó Rodríguez, la movilización recorrerá varias regiones del país con el objetivo de visibilizar los “efectos devastadores” que, a su juicio, han tenido las sanciones sobre la economía venezolana, los salarios, los servicios públicos y la calidad de vida en general. Insistió en que el pueblo aspira a “recuperar el tiempo perdido” y el nivel de vida que, según ella, se alcanzó durante los años de Hugo Chávez, al amparo de un modelo de protección social que afirma haber sido golpeado por el cerco financiero y comercial. En ese contexto, reiteró que toda “recuperación de activos bloqueados” en el exterior será destinada —prometió— al incremento salarial y a la rehabilitación de la infraestructura básica, incluyendo electricidad, agua, vialidad, escuelas y hospitales.
La funcionaria también aprovechó su mensaje para anunciar la creación de una Comisión para el Diálogo Laboral, en momentos en que diversos gremios y sindicatos mantienen protestas por mejoras salariales y condiciones de trabajo. A ello sumó la instalación “inmediata” de un Consejo Nacional de Economía, que recogería propuestas para un nuevo modelo tributario y reformas en áreas como el mercado inmobiliario, con la promesa de un aumento salarial “responsable” a partir de mayo y posteriores ajustes “en la medida en que entren más recursos al país”. El paquete de anuncios busca presentar a Rodríguez como la cabeza de una nueva fase económica, pese a que buena parte de la ciudadanía asocia la destrucción del salario, el colapso de los servicios y la hiperinflación precisamente con la gestión chavista de las últimas dos décadas.
La llamada “peregrinación” que impulsa el alto mando oficialista llega, además, pocos días después de que Estados Unidos levantara parte de las sanciones personales que pesaban sobre la propia Delcy Rodríguez, en el marco del acercamiento con las nuevas autoridades venezolanas tras la captura y extradición de Nicolás Maduro en enero. Mientras intenta movilizar a la población en nombre de las víctimas del bloqueo, la cúpula que ahora se presenta casi como mártir de las sanciones sigue bajo la crítica de amplios sectores que la responsabilizan por años de corrupción, mala administración y violaciones de derechos humanos, factores internos que se combinan con las medidas internacionales en el deterioro de la economía nacional. El chavismo, sin embargo, apuesta a que esta marcha, revestida de lenguaje religioso y simbología de sacrificio, le sirva para reagrupar a su base y recuperar iniciativa política en las calles bajo la consigna de que “Venezuela sea definitivamente libre de bloqueos y sanciones”.

