El gobierno de Estados Unidos decidió prohibir la venta, entrega y descarga de petróleo y derivados de origen ruso con destino a Cuba, al incluir a la isla en la lista de países excluidos de una licencia temporal que flexibiliza por 30 días las sanciones al crudo ruso ya embarcado. La medida, emitida por el Departamento del Tesoro a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), deja claro que la exención para comerciar cargamentos cargados antes del 12 de marzo no aplica para Cuba, Corea del Norte ni los territorios ucranianos ocupados por Rusia, por lo que ningún tanquero con combustible ruso podrá descargar legalmente en puertos cubanos durante la vigencia de la licencia.
La decisión llega en un momento especialmente crítico, cuando al menos dos buques petroleros procedentes de Rusia han sido rastreados rumbo al Caribe con cargamentos que distintas firmas y medios señalan como potencialmente destinados a Cuba. Uno de ellos es el Anatoly Kolodkin, tanquero ruso sancionado por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, que zarpó del puerto de Primorsk a inicios de marzo con unos 725.000–730.000 barriles de crudo Urals y aparece con destino a la terminal de Matanzas. El otro es el Sea Horse, buque con bandera de Hong Kong cargado con cerca de 190.000–200.000 barriles de diésel ruso, cuyo comportamiento de navegación —desconexión de sistemas de rastreo y maniobras de ocultamiento— ha disparado sospechas de que intentaría evadir sanciones para llegar a Cuba mediante rutas encubiertas o transferencias entre barcos.
Washington enmarca este paso en su estrategia de incrementar la presión sobre aliados del Kremlin y, en particular, de asfixiar el suministro energético del gobierno cubano en plena crisis de apagones y escasez de combustible. La actualización de la licencia general se produce apenas días después de que el Tesoro anunciara una flexibilización limitada, con el argumento de evitar un alza excesiva de los precios internacionales del petróleo a raíz de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán; pero ahora precisa que esa apertura no puede ser utilizada para aliviar la situación energética de La Habana. Analistas citados por medios especializados consideran que la inclusión de Cuba en la lista de países vetados responde también al mensaje político de que cualquier intento de Moscú por sostener al régimen cubano con embarques de crudo será respondido con más sanciones y controles financieros.

