El embajador de Irán en Venezuela, Alí Chegeni, participó el 30 de marzo en una actividad pública en la parroquia 23 de Enero, en Caracas, donde se reunió con integrantes de la Coordinadora Simón Bolívar y otros colectivos armados del chavismo, en un evento que incluyó un programa de radio comunitaria en el que se lanzaron llamados al magnicidio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Una investigación de Cazadores de Fake News confirmó que las fotografías del diplomático iraní junto a los miembros de estos grupos son reales, fueron tomadas ese día y difundidas por las propias cuentas de la organización y de la emisora Radio Al Son del 23 (94.7 FM).
Según el reporte, Chegeni fue invitado a una edición especial del programa “Latinoamérica en Vivo”, conducido por Juan Bautista Contreras, cofundador y presidente de la Coordinadora Simón Bolívar, exdiputado suplente del PSUV por el Distrito Capital y figura histórica del entramado de colectivos del 23 de Enero. Durante la transmisión, se difundieron discursos antisemitas, desinformación y propaganda de guerra, y se emitieron mensajes abiertos incitando al asesinato de Trump y de otros líderes occidentales, en el contexto de las tensiones entre Estados Unidos e Irán tras la operación militar que acabó con la captura de Nicolás Maduro.
Cazadores de Fake News reseñó que, en redes sociales, las imágenes fueron presentadas por los organizadores como un acto de “solidaridad antiimperialista” y de “diplomacia de los pueblos”, identificando explícitamente a los acompañantes del embajador como colectivos paramilitares del 23 de Enero. La presencia del diplomático en ese contexto, sin que haya existido hasta ahora ningún deslinde público respecto a los mensajes de odio y los llamados al magnicidio difundidos en la cabina de radio, ha generado alarmas entre analistas y defensores de derechos humanos, que ven en el episodio una banalización de la violencia política desde un espacio que mezcla representación oficial extranjera con grupos armados locales.
El encuentro se produce en un momento en que, según medios internacionales, Teherán recalcula su estrategia tras el ataque de Estados Unidos en Caracas que derivó en la captura de Maduro, uno de sus principales aliados en la región. Columnas de análisis en diarios como The Wall Street Journal señalan que la Casa Blanca de Trump ha dejado claro que está “locked and loaded” no solo frente a Irán sino también frente a sus socios, lo que convierte actos como esta visita del embajador a un bastión de colectivos chavistas en una señal inquietante para Washington.
Por ahora, ni la Cancillería venezolana ni la Embajada de Irán han ofrecido explicaciones públicas sobre la participación de Chegeni en un espacio radial donde se hizo apología del magnicidio contra el jefe de Estado estadounidense. Para organizaciones de verificación y activistas, el caso muestra cómo la parroquia 23 de Enero sigue funcionando como un punto de encuentro entre estructuras paramilitares locales y aliados internacionales del viejo chavismo, incluso en plena transición política.

