El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló que ha sugerido a China que compre petróleo venezolano bajo el nuevo esquema de comercialización controlado por Washington, al asegurar que la relación con el gobierno interino de Caracas “va muy bien” y que este es “un gran momento para tener a Venezuela”. En una reunión con ejecutivos petroleros en la Casa Blanca, el mandatario dijo que su administración está abierta a que China y Rusia adquieran “todo el crudo venezolano que quieran”, siempre que lo hagan a través de los canales establecidos por Estados Unidos, que ahora gestiona millones de barriles tras la captura de Nicolás Maduro y el acuerdo con las nuevas autoridades venezolanas.
Trump justificó que sea Washington quien controle las ventas de hidrocarburos de Venezuela argumentando que, de no haber intervenido, “China habría entrado allí y Rusia también habría entrado allí primero”, lo que en su opinión habría reforzado la influencia de estas potencias en el continente. Bajo el nuevo esquema, el petróleo venezolano se vende a precio de mercado y los ingresos quedan bajo supervisión de la Casa Blanca “para garantizar que se utilicen en beneficio del pueblo de Venezuela y de Estados Unidos”, lo que ha provocado críticas en Pekín, que acusa a Washington de usar su poder para redirigir flujos energéticos a su conveniencia.

