El kratom, una sustancia derivada de las hojas de un árbol tropical, se comercializa como un producto de bienestar que promete más energía, mejor concentración y mayor rendimiento físico. Pero médicos y personas que desarrollaron dependencia advierten que esa publicidad suele ocultar riesgos graves: adicción, lesiones hepáticas, convulsiones y, en algunos casos, sobredosis mortales.
El producto se vende en gasolineras, tiendas de vapeo y plataformas en línea de gran parte del país. A continuación, lo que se sabe sobre su promoción, sus efectos y la respuesta de las autoridades.
Qué es el kratom y qué dice la FDA
El kratom proviene de las hojas de un árbol tropical y se vende comúnmente en bebidas, polvos o cápsulas. Durante años lo usaron personas que buscaban alternativas para reducir su dependencia de opioides recetados o del alcohol.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) no ha aprobado ningún producto de kratom para uso médico. Las autoridades federales han impulsado restricciones contra los productos con altas concentraciones de 7-hidroximitragina (7-OH), una forma concentrada del compuesto que ocurre de manera natural en pequeñas cantidades en la hoja.
La ofensiva federal contra el 7-OH
En julio de 2025, la FDA envió cartas de advertencia a siete empresas que comercializaban productos con 7-OH añadido o en niveles elevados. Ese mismo mes recomendó a la DEA clasificar el 7-OH concentrado como sustancia controlada. La agencia señaló entonces que no se centraba en los productos de hoja natural de kratom.
Cómo se promociona
Algunas marcas regalan muestras en gimnasios, patrocinan eventos deportivos y contratan influencers y podcasts de bienestar. Esa estrategia presenta el kratom como algo cercano a un suplemento natural, no como una sustancia con potencial adictivo.
Estos son algunos ejemplos citados en el reportaje:
- MIT45 patrocina la división masculina de la Federación Internacional de Fitness y Fisicoculturismo.
- Mitra-9 ha reclutado luchadores de artes marciales mixtas y creadores de contenido sobre sobriedad.
- Kingdom Kratom comercializa sus productos específicamente para entrenamientos.
- Feel Free distribuyó muestras gratuitas mediante alianzas con programas atléticos universitarios y promovió el hashtag #alcoholalternative en Instagram.
El acuerdo de $8,75 millones
La campaña de Feel Free fue objeto de una demanda colectiva que terminó en un acuerdo de 8,75 millones de dólares. La demanda acusaba a la empresa de promocionar la bebida como alternativa saludable al alcohol sin advertir con claridad que contenía kratom. Botanic Tonics, su matriz, resolvió el caso sin que el reportaje precise un reconocimiento de culpa.
Los riesgos médicos
Los médicos están especialmente preocupados por los productos de kratom sintético o semisintético, que pueden ser mucho más potentes que la hoja natural. El compuesto MGM-15, que actúa como opioide, ha sido vinculado a al menos 48 sobredosis fatales, según el reportaje. La fiscal general de Misuri ha afirmado que estudios indican que este derivado es unas 15 veces más potente que la morfina.
Incluso los productos etiquetados como «hoja entera» o «naturales» pueden contener estos compuestos, según los expertos. Por eso el consumidor no siempre sabe qué está ingiriendo ni cuál es la dosis real.
Dependencia y abstinencia
Algunos estudios estiman que entre el 29% y el 40% de los usuarios regulares de kratom desarrollan dependencia. Los síntomas de abstinencia incluyen sudoración, escalofríos, dolores musculares y ansiedad.
Tres historias de dependencia
Hilary Tesluck, de 30 años, empezó a usar kratom como alternativa a su medicación para la ansiedad. Al principio sintió que le ayudaba, pero tras un año y medio de uso moderado empezó a aumentar la dosis hasta llegar a consumir hasta 100 cápsulas diarias. Descubrió su dependencia cuando se quedó sin producto durante una tormenta de nieve y despertó con sudores fríos, dolores musculares y ansiedad intensa. Hoy trabaja para una organización sin fines de lucro enfocada en la adicción al kratom.
Jasmine Adeoye, de 31 años, conoció el kratom a través de un podcast. Empezó con Feel Free solo los fines de semana, pero en menos de un año bebía dos botellas de dos onzas al día. Desarrolló palpitaciones e insomnio y acumuló deudas en dos tarjetas de crédito para sostener su consumo.
Jason Ellis, expatinador profesional y artista marcial mixto, recibió cajas gratuitas de Feel Free y un porcentaje de las ventas generadas con un código de descuento para sus oyentes. En unos seis meses llegó a beber hasta tres botellas al día.
La respuesta de las empresas
El director ejecutivo de MIT45, Ryan Niddel, sostuvo que sus productos plantean poco riesgo si se consumen según las indicaciones de la etiqueta. Afirmó que los atletas patrocinados recibieron instrucciones de evitar afirmaciones sobre beneficios para la salud. La empresa también ha dicho públicamente que rechaza los productos con 7-OH concentrado.
Botanic Tonics, matriz de Feel Free, dijo que sigue invirtiendo en investigación para entender mejor sus productos y que prioriza la seguridad de sus clientes. La empresa ahora identifica claramente el kratom en sus etiquetas y advierte a personas con antecedentes de abuso de sustancias que no lo consuman.
La advertencia de los expertos
El doctor Cornel Stanciu, director de servicios de adicciones en el New Hampshire Hospital, afirmó que el público merece información precisa y matizada, no mensajes impulsados principalmente por incentivos comerciales.
Los expertos advierten que las personas con antecedentes de alcoholismo u otras adicciones son especialmente vulnerables. Dicen que el marketing dirigido a jóvenes y a comunidades de fitness puede crear una falsa sensación de seguridad.
La situación regulatoria
Algunos estados han prohibido el kratom por completo o restringido su venta a menores. En gran parte del país, sin embargo, sigue disponible en gasolineras, tiendas de vapeo y en línea.
Según el reportaje, las autoridades federales habían anunciado planes para prohibir el MGM-15, pero tras presión de la industria acordaron permitirlo en ciertos niveles. Esa decisión ha generado críticas de médicos y expertos en adicciones, que temen que los derivados sintéticos más potentes sigan expandiéndose.
Dónde buscar ayuda
Quien consume kratom y siente que no puede dejarlo puede consultar a un médico de confianza. La línea nacional de ayuda de SAMHSA (1-800-662-4357) ofrece orientación gratuita y confidencial, también en español, las 24 horas.
Mantente informado: sigue este medio para conocer cómo avanzan las regulaciones sobre el kratom y sus derivados en Estados Unidos.
Discover more from Mundo24
Subscribe to get the latest posts sent to your email.