¡“DOS MUJERES, DOS PAÍSES Y UN MISMO ENEMIGO!” PALOMA VALENCIA Y MARÍA CORINA SELLAN UN PACTO POLÍTICO QUE APUNTA CONTRA PETRO Y EL POSTCHAVISMO

La candidata presidencial colombiana Paloma Valencia, del Centro Democrático, y la líder opositora venezolana María Corina Machado sellaron una alianza política que ambas presentan como un “pacto por la democracia” entre Colombia y Venezuela, con el objetivo de enfrentar al proyecto del presidente Gustavo Petro y al postchavismo que aún marca el poder en Caracas. La Patilla, citando al diario El Mundo y a voceros de las dos dirigentes, reseña que el acuerdo se basa en la defensa de las libertades individuales, la economía de mercado y el combate a las alianzas del narcosocialismo en la región, que identifican con los gobiernos de Petro y con el legado de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Durante la Semana Santa, en medio de la tradicional Procesión del Turista en Popayán, Valencia destacó públicamente la conversación que sostuvo con Machado, a quien calificó como una figura “clave para América Latina” y un referente de la resistencia democrática venezolana tras haber recibido el Premio Nobel de la Paz en 2025. En redes sociales, la colombiana ha repetido el mensaje de que “en 2026 vuelve la esperanza” y ha llegado a decir que cuando ella sea presidenta, Edmundo González y María Corina estarán gobernando una Venezuela libre, ligando su eventual triunfo en Colombia a la consolidación de la transición venezolana.

La alianza se anuncia justo cuando Valencia llega a la contienda como la principal candidata de la derecha: ganó la Gran Consulta por Colombia con más de 3,2 millones de votos, superando ampliamente a otros aspirantes de su bloque y situándose como la rival más competitiva frente al senador Iván Cepeda, delfín del Pacto Histórico y heredero político de Petro. Para sectores opositores en ambos países, el acercamiento con Machado busca tejer un frente común contra lo que describen como la expansión de la “paz total” y del socialismo del siglo XXI más allá de las fronteras colombianas, en un contexto de aumento de la violencia y de críticas al manejo de la seguridad interna.

Aunque por ahora el pacto es sobre todo político y simbólico, analistas consultados en medios colombianos apuntan que podría traducirse en coordinación programática en temas como el combate a economías ilegales, la presión internacional contra los rezagos del chavismo y la defensa de instituciones como la Corte Penal Internacional frente a intentos de bloquear investigaciones por violaciones de derechos humanos. También se espera que la alianza tenga una dimensión de campaña, con la imagen de Machado utilizada para movilizar voto de la diáspora venezolana en Colombia y reforzar el discurso de Valencia de que un cambio de gobierno en Bogotá sería clave para “reconstruir Venezuela y Colombia del oscuro abismo del socialismo”.

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